El Producto Interno Bruto (PIB) de Rusia se contrajo 8.5% en el segundo trimestre en comparación con el mismo periodo del año pasado, según la primera estimación publicada el martes por la agencia de estadísticas Rosstat. Entre abril y junio, el crecimiento disminuyó “en todos los sectores de la economía con excepción de la agricultura”, precisó la agencia de estadísticas en un comunicado.

Esta caída se encuentra dentro del rango previsto por el Banco Central de la Federación Rusa y el gobierno, quienes estimaban una caída entre 8 y 10 por ciento.

Sin embargo, esta contracción ha sido muy brusca si se compara con el crecimiento del primer trimestre, que fue de 1.6 por ciento.

De acuerdo a Rosstat, los sectores con mayores caídas fueron los de las materias primas (minería -10.3%), ventas al por menor (-16.6%), transportes de pasajeros (-79%) y servicios a la población, cuyo volumen cayó 37.2 por ciento. La producción agrícola, en cambio, tuvo un crecimiento de 3.1% en un año.

Durante el 2019, Rusia registró un crecimiento de 1.3 por ciento. Se esperaba que el 2020 fuera el año de la recuperación, puesto que el Kremlin había lanzado grandes proyectos nacionales e importantes inversiones para la reactivación económica. Pero la crisis del petróleo, que empezó en marzo, y después el impacto provocado por la pandemia de coronavirus ensombreció estas esperanzas.

Cero y van cuatro

Un estancamiento de las conversaciones entre la Casa Blanca y la oposición demócrata del Congreso sobre el paquete de alivio por el coronavirus llevó el martes a un cuarto día sin diálogo, con cada bando acusándose mutuamente de intransigencia.

La falta de avance fue confirmada por el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Tanto los republicanos como los demócratas se acusaron de ignorar la gravedad de la crisis y de negarse a ceder en asuntos clave como los beneficios por desempleo y la ayuda a los gobiernos estatales y locales. (Reuters)