Pasarán uno o dos años más antes de que la inflación regrese a los rangos meta de los bancos centrales en economías avanzadas y ese podría ser el caso de México, estimó Daniel Titelman, director de la División de Desarrollo Económico en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Hacia mediados del 2023 la inflación de países desarrollados ya debería estar convergiendo al rango meta si bajan, como se espera, las presiones en la oferta, subrayó. Y ese podría ser el caso también para México.

Entrevistado por El Economista observó que la trayectoria de la inflación en México será también descendente.

México registró una variación de 7.4% en la inflación durante el 2021, recordó y este año podría ubicarse en 4%, así que se puede afirmar que la trayectoria es descendente y que el próximo año la inflación estará más cerca del objetivo.

Cuando habla de las presiones de oferta que se han presentado a nivel mundial, se refiere a la escasez de bienes, el alza de transporte y devaluaciones cambiarias.

Desde Santiago de Chile, en las oficinas centrales de la Cepal, sugirió una coordinación de la política monetaria con la fiscal para priorizar el crecimiento y enfrentar al mismo tiempo las presiones inflacionarias.

El mundo y la experiencia está mostrando que durante la pandemia todos los países que tienen esquemas de inflación por objetivo, buscaron conciliar el crecimiento con el cumplimiento de sus metas de inflación.

La Cepal propone que los bancos centrales combinen todos los instrumentos con los que cuentan para conciliar la tarea de enfrentar presiones inflacionarias, a la vez que promueven el crecimiento.

Esta sugerencia esta dirigida incluso a los bancos centrales que tienen un solo objetivo, el de inflación, como es el caso del Banco de México.

Más allá de las tasas

El economista de la Cepal explicó que la tasa de interés es sólo uno de los muchos instrumentos de política monetaria al alcance de los bancos centrales.

También cuentan con encajes, con el uso de reservas y el tipo de cambio y una gran diversidad de instrumentos de regulación macroprudenciales, detalló. Así que la recomendación es usar una combinación de esos instrumentos para conciliar su tarea de enfrentar presiones inflacionarias, a la vez que se promueve el crecimiento.

Cada banco central ha respondido en función de las condiciones internas de cada economía, del impacto de la situación externa, la demanda doméstica, y la liquidez prevaleciente.

Más que comparar las tasas de interés de cada país, o la velocidad con que incrementaron, es importante ver la coordinación que han tenido las políticas fiscal y monetaria, insistió.

Fortalecer al erario

El experto de Cepal advirtió que la expectativa revisada del PIB para México, que está en 2.9% para este año, supone un retorno a la tendencia normal de crecimiento.

Para acelerar la dinámica de crecimiento y hacerla sostenible, sugirió fortalecer la inversión pública y privada y dirigir los proyectos a sectores productivos que apoyen al medioambiente.

Dice que la situación fiscal en todos los países de la región es desafiante, pues desde antes de la pandemia venían creciendo muy mal, en 0.14%, promedio, del 2014 al 2019 y la política fiscal debe seguir tratando de apoyar al crecimiento.

No decimos que suba el IVA que es regresivo, sino que se cobre más a la población más rica y a las corporaciones.

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