En el último trimestre del año, la economía china registró una expansión de 6.1% anual, la tasa de crecimiento más baja en 29 años, informó la oficina nacional de estadísticas.

La cifra resultó ligeramente por arriba de 6% estimado por el consenso del mercado y se registra en un año en el que la economía se vio impactada por los aranceles estadounidenses como resultado de la guerra comercial y otros factores como una menor demanda interna ante las medidas tomadas para reducir la deuda.

Se trata del menor crecimiento desde 1990 cuando la agitación política derivó en un PIB de 3.9 por ciento. Sin embargo, la tasa de 6.1%se ubicó dentro del rango objetivo entre 6 y 6.5%, establecido por el gobierno central.

Durante los tres primeros trimestres del 2019, el PIB de China acumuló un crecimiento de 6.2% anual respecto al mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar 69.78 billones de yuanes (alrededor de 9.8 billones de dólares).

La producción industrial, donde se engloba a la manufactura, minería y servicios públicos, mostró un crecimiento de 5.7% anual, dato mejor a lo estimado de 5.6%, pero es una contracción desde 6.2% registrado en el 2018.

Las ventas al menudeo, indicador clave del gasto del consumidor, registraron un crecimiento de 8% en el país más poblado del mundo; sin embargo, también es menor al registro de 9% del 2018. La cifra salió en línea con lo esperado.

Por su parte, la inversión en activos fijos avanzó 5.4% anual, una ligera recuperación desde 5.2% observado en noviembre, que resultó la más baja de la historia.

A medida que la tensión comercial se disipaba y un acuerdo comenzaba a tomar forma, la actividad industrial experimentó un repunte al crecer 6.9%, muy por encima de 5.9% previsto por los analistas y la tasa más alta desde marzo.