La economía de la zona euro cerró el año con el crecimiento más sólido en casi siete años, impulsada por la aceleración de la actividad de servicios y manufacturera en todas sus grandes economías, mostró  un sondeo.

La noticia pondrá presión al Banco Central Europeo para que abandone este año sus enormes estímulos a la economía, y coincide con la decisión del banco de reducir a la mitad sus compras mensuales de bonos a 30,000 millones de euros desde este mes.

El Índice de gestores de compras (PMI) compuesto final de IHS Markit —que es visto como un buen indicador de crecimiento para la zona euro— subió a 58.1 en diciembre desde 57.5 en noviembre y ha subido ligeramente desde la estimación preliminar de 58.0.

Actualmente se encuentra en su mayor nivel desde febrero del 2011 y bastante por encima de la marca de 50 que divide el crecimiento de la contracción. “Un final estelar del 2017 para la zona euro redondeó el mejor año en más de una década”, dijo Chris Williamson, economista jefe de negocios de IHS Markit, en un comunicado.

La lectura promedio del PMI compuesto de la zona euro para el 2017, 56.4, representa la mejor tendencia anual desde el 2006, dijo Williamson.

El dato sugiere un crecimiento del cuarto trimestre de 0.8%, más veloz que muchas otras economías desarrolladas y por encima de la mediana de 0.6% de un sondeo de Reuters el mes pasado.

El ritmo está previsto que se mantenga, según los indicadores adelantados del PMI.

El índice compuesto de nuevos pedidos subió a 58.0 el mes pasado, su mayor nivel desde julio del 2007, desde 57.3.

La demanda llevó a que las empresas añadieran personal, con un crecimiento de las contrataciones que se mantiene en el máximo de 17 años alcanzado en noviembre.

En tanto, el desempleo en la zona euro llegó a un máximo de 12.1% en la primera mitad del 2013 y ahora ha declinado a 8.8 por ciento.