La credibilidad, el activo que venden las calificadoras, está en duda, coin­ciden analistas económicos y directivos de organismos internacionales.

Gerardo Aparicio, profesor de Economía de la Universidad Panamericana, explica que las calificadoras no han podido capturar las diversas valuaciones de las empresas y eso se refleja en falta de credibilidad en el mercado.

La falta de movilidad ante embates financieros en los mercados, provoca una imagen no del todo adecuada , explica el experto.

Alberto Ramos, director de la recién creada calificadora mexicana HR Ratings, reconoce que hay un tema de credibilidad global.

Recientemente, ante alumnos del ITAM, el secretario de la OCDE, José Ángel Gurría, destacó que el que Grecia tuviera un riesgo crediticio cercano al que tiene México estaba fuera de toda lógica . Incluso, Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), destacó en otro foro que no cree mucho en las calificadoras.

El argumento es que las agencias reflejan en sus análisis la información que recogen del mercado, no siempre aciertan y obtienen utilidades de estas evaluaciones, dijo Strauss-Kahn.

Por su parte, los directores de las principales calificadoras establecidas en el país reconocen que se redujo el negocio el año pasado, principalmente por la caída de las emisiones en el mercado bursátil.

Conflictos de interés

Las críticas no son ignoradas. Las cuatro agencias de calificación que operan en el país, Moody’s, Standard & Poor’s, Fitch Ratings y HR Ratings, reconocen que el negocio sí puede prestarse a conflictos de interés, por ser su cliente el emisor a quien tienen que calificar. Pero tratan de salvar esta suspicacia con la credibilidad ganada para el caso de S&P en sus casi 150 años de operación; 100 para Moody’s y otros tantos para Fitch Ratings.

Opinión, no recomendación

Aparicio, profesor de la UP, destaca que las calificadoras emiten opiniones y no juicios de valor, mucho menos una recomendación de compra o venta de cierta emisora.

El papel de las calificadoras ha sido muy debatido por sus predicciones tardías, acerca del deterioro en los mercados financieros, como en el caso de Enron, en el 2000.

Han sido directamente señaladas por su lenta reacción para advertir la crisis de Asia en 1997 y la de Grecia, que se vive en este momento.

Reiteraron fallas en las evaluaciones de instrumentos estructurados, como los relacionados con las hipotecas de alto riesgo y las subprime de Estados Unidos a partir del 2003.

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