Los ajustes a la baja en las estimaciones de crecimiento de la economía mexicana le juegan rudo a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP); tan sólo en los dos primeros años de la administración del presidente Enrique Peña Nieto se han realizado siete ajustes al pronóstico del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.

Al iniciar el sexenio, se atribuía a la implementación de las 11 reformas la inyección de un mayor dinamismo a la economía. Sin embargo, el tino en la expectativa de crecimiento y sus resultados no han sido la pieza clave de esta administración, opinó Gabriel Pérez del Peral, catedrático en la Universidad Panamericana.

Por su parte, Daniel Calleja, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), comentó que año con año Hacienda maneja una estimación de crecimiento, pero en los últimos dos, criticó, han sido muy optimistas y se han quedado cortos .

Pérez del Peral explicó que derivado de un contexto internacional, afectado, principalmente, por la desaceleración de la economía de Estados Unidos, se descompusieron las expectativas de la Secretaría de Hacienda.

Sin embargo, pese a las buenas intenciones y el optimismo, durante el 2013 se realizaron cuatro recortes a la estimación de desarrollo de la economía, y ese año el PIB cerró con un incipiente crecimiento de 1.1 por ciento.

Así, el crecimiento económico pasó de un optimismo a una cruda realidad, muestra de ello es que en los Precriterios Generales de Política Económica 2012-2013, se proyectaba una expectativa de crecimiento del PIB de 3.8%; pero conforme avanzaba el año, los ajustes fueron más notorios.

En diciembre, cuando el Ejecutivo federal le entregaba la propuesta de Paquete Económico del 2013 al Congreso de la Unión, el panorama cambió, pues se modificó la expectativa a 3.5%; el 17 mayo de ese año la cifra bajó a 3.1 por ciento.

En agosto la expectativa perdió el encanto pues el pronóstico para el 2013 cayó a 1.8%; después, el cuarto recorte en noviembre de ese año, se ubicó en 1.3 por ciento. Finalmente el PIB creció apenas 1.1 por ciento.

Hacienda olvidó tomar en cuenta cuatro factores

Los especialistas coinciden en que hay cuatro motores de crecimiento para que el país pueda alcanzar una economía estable, sin altibajos y sin imprecisiones, que son: el consumo, la inversión, el sector externo y la reforma fiscal.

Aspectos que, aseguraron, la SHCP se olvidó de tomar en cuenta al momento de dar a conocer sus proyecciones de crecimiento, por lo que ahí están las consecuencias.

El crecimiento durante los dos primeros años de la administración ha tenido cuatro variables que no le han permitido repuntar, que son: el consumo, la inversión, el sector externo y la reforma fiscal , detalló el catedrático de la UP.

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y Crecimiento Económico (IDIC), consideró que parte del problema de que no se pueda llegar al crecimiento esperado y programado por parte de las autoridades hacendarias es que las reformas estructurales no atienden la coyuntura por la que el país atraviesa.

Las expectativas no se han cumplido porque no se trabajó a fondo en solucionar los problemas del mercado interno, y el sector externo ha sido mucho más adverso de lo que se estimaba , dijo.

Además, precisó que la desaceleración económica en algunas partes del mundo; la volatilidad que se ha generado en los mercados financieros, y el precio del petróleo son aspectos que los funcionarios no contemplaron.

Bajo este escenario, Ernesto Revilla, titular de la Unidad de Planeación Económica en la SHCP, aclaró que los ajustes a las estimaciones de crecimiento durante los dos primeros años de la administración se deben, principalmente, a que la proyección no es fija y está sujeta a un rango estadístico de incertidumbre.

Pega menor producción de crudo

En enero del 2014 arrancaba el segundo año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto y las previsiones de la SHCP marcaban un crecimiento del PIB de 4% en los Precriterios que se entregan al Congreso en abril. Posteriormente en los Criterios de Política Económica para el 2014 se estableció un crecimiento del PIB de 3.9 por ciento.

En el primer trimestre del año, la Secretaría de Hacienda indicó a que el invierno atípico en Estados Unidos y un sector externo contraído fueron las principales causas del primer ajuste a sus pronósticos.

Así, el 23 de mayo, el titular de las finanzas públicas del país, a través de la Unidad de Planeación Económica, informó del primer recorte del año, situando la expectativa de crecimiento en 2.7 por ciento, pronóstico que se mantuvo hasta agosto.

Para Del Peral, el principal factor que contribuyó a que los pronósticos de Hacienda volvieran a fracasar fue la reforma fiscal; una situación que el propio gobierno ocasionó.

El consumo es el principal factor que explica el crecimiento del PIB. La realidad es que la reforma fiscal inhibió el consumo, no fue una reforma promotora de la inversión; por lo tanto, esos dos aspectos no contribuyeron al crecimiento esperado al iniciar el año , comentó.

Medición por rangos

Meses después, el 21 de noviembre del 2014, Hacienda informó de una nueva metodología para medir el crecimiento económico del país y bajo un escenario complicado de conflictos políticos y sociales, el rango programado de crecimiento se estableció entre 2.1 y 2.6 por ciento.

En esta ocasión, la menor actividad petrolera durante el tercer trimestre del año fue otro factor que generó una reducción en las expectativas de crecimiento, ya que esta situación le restó 0.4 puntos porcentuales al crecimiento del PIB.

En torno a la decisión de establecer un rango de crecimiento, Raúl Feliz, profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), opinó que con ello, la SHCP da a entender una sensación falsa de crecimiento.

Al defender sus decisiones, Revilla refirió que la metodología se cambió para que la divulgación de los pronósticos tenga más transparencia de cuál es el rango que se está proyectando al iniciar el año.

El funcionario consideró que para lograr que se dinamice la economía se debe estabilizar la parte petrolera y que el sector de servicios presente un mayor dinamismo en el primer trimestre del 2015, e insistió en que todo apunta a que la expectativa del PIB en los siguientes meses será mejor.

Poca puntería

karla.gomez@eleconomista.mx