De salida de la recesión que provocó una caída en la recaudación de impuestos, España está teniendo éxito en el combate de prácticas fiscales agresivas que hacen empresas de gran calado mediante comisionistas o fabricantes por encargo, afirma el jefe de la oficina Nacional de Fiscalidad Internacional, Néstor Carmona Fernández.

Entrevistado por El Economista, el funcionario de la Agencia Tributaria de España comenta que la planificación fiscal agresiva que hace ese tipo de empresas ha sido objeto de regularización, por medio de la calificación de establecimientos permanentes.

Dice que en la mayoría de los casos esas regularizaciones las validaron los tribunales administrativos o judiciales. En España están siendo exitosas en la mayor parte. Son empresas que una de dos: son fabricantes por encargo y comisionistas de las empresas no residentes o bien, no son fabricantes sino comisionistas o sociedades de servicios de marketing. Siempre operando por cuenta de las empresas .

ESTABLECIMIENTO PERMANENTE

Dependiendo de los casos y de las circunstancias, dice, se estudia la posibilidad de que la empresa no residente sea calificada actuando como establecimiento permanente.

Si eso se deduce, si se dan las circunstancias para ello, se le ajusta el beneficio y tributa. Se trata de montos importantes que se recaudan, no tengo los montos, pero son empresas de importancia de bastante calado, multinacionales, a las que de estar en una situación en la que no están tributando nada por los beneficios, se les dice que tributan por tener un establecimiento permanente , explica.

Néstor Fernández hace ver que las multinacionales operan en España bajo la normativa del propio país, pero también con base en convenios que se interpretan en función de lo que la OCDE dicta en su modelo y por el otro, pertenecen a la Unión Europea (UE), en donde hay también elementos de jurisprudencia o actos que les condiciona su legislación y obliga a cambiarla a los principios y reglas de juego de la eurozona.

La normativa doméstica del país está muy condicionada por las exigencias de la UE y los convenios .

Pone de manifiesto que España ha tenido unos años de clara recesión, con caídas recaudatorias. Y ahora, considera, están en una fase de estabilización. No diría que hay un incremento o repunte (en la recaudación), pero es previsible que haya un incremento en la medida en que haya mayores beneficios para las empresas en un plazo breve .

leonor.flores@eleconomista.mx