Los Cabos, BCS.- La organización Mundial de Comercio (OMC) advirtió a los gobiernos del G-20 que deben poner más de su parte para enfrentar la presión de las empresas hacia el establecimiento de medidas proteccionistas.

El B-20 quiere comercio e inversión abierta, pero cuando hablo con los gobernantes y los ministros, me dicen que a veces tienen mucha presión de los negocios para crear nuevas medidas proteccionistas , dijo Pascal Lamy, director de la OMC.

En promedio, desde noviembre del 2008, Global Trade Alert (GTA) detectó la implementación de un promedio de 334 medidas discriminatorias cada seis meses por parte del Grupo de los 20 (G-20); pero en el último semestre, de noviembre del 2011 a mayo del 2012, el número se elevó a 429, un incremento de 28.4 por ciento.

Lamy, quien participó tanto en el B-20 como en el G-20, propuso facilitar del comercio y apoyó la iniciativa de un régimen multilateral para la inversión.

La OMC estimó que el crecimiento del comercio global de mercancías en el 2012 será de 3.7%, inferior al promedio de 6% reportado en el periodo 1990-2008 e incluso al promedio de 5.5% de los últimos 20 años, que incluye el periodo del colapso comercial del 2009.

El comercio mundial y los flujos de inversión no van bien, están en mala condición y ése es el resultado de varios factores; por supuesto, el crecimiento se está reduciendo en todo el mundo y, si la inversión está bajando, el comercio baja como consecuencia , agregó Lamy.

Por su parte, Guillermo Ortiz, presidente del Grupo Financiero Banorte y exgobernador del Banco de México, dijo que si bien las medidas proteccionistas afectan a 3% del comercio global, lo preocupante es la tendencia hacia el crecimiento.

Las inquietudes surgen a la par que, los ministros de Comercio y Economía del G-20 acordaron avanzar en aspectos relacionados con la facilitación del comercio internacional, como un nuevo enfoque para impulsar la economía global y perfilar un acuerdo de apertura multilateral.

Algunos de ustedes podrán tener la impresión de que estarán ganando de manera individual, pero esto lleva a una situación de perder-perder y tiene que haber una señal muy fuerte, hacia los negocios, de que los líderes tienen que gastar un poco de su capacidad de liderazgo para superar algunas de las renuencias nacionales que siempre han estado presentes , dijo Lamy.

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