Sao Paulo.- Las dificultades que vive el Mercosur, con una caída superior al 15% en el comercio este año entre Argentina y Brasil, así como la crisis en Venezuela, provocan serias dudas acerca de su viabilidad entre sectores brasileños.

En un país con las ambiciones exportadoras de Brasil, que asume la presidencia del bloque el día 17, los datos de los últimos años son preocupantes: desde 2011 el comercio de este país con el resto del bloque (Venezuela, Argentina, Uruguay y Paraguay) no dejó de caer.

Y si en 2011 la balanza comercial alcanzó los 47,000 millones de dólares, se espera que en 2014 apenas logre los 38,000.

Lo más preocupante es sin duda la caída de más de una sexta parte del comercio con Argentina, a lo que hay que añadir la serie de impagos a aerolíneas y suministradores de insumos brasileños en Venezuela.

Inicialmente, el Mercosur (Mercado Común del Sur) fue una buena idea, porque hay complementariedad entre las economías , explicó a Notimex Adriano Pires, profesor de Economía en la Universidad Federal de Río de Janeiro y reputado economista liberal.

Sin embargo, ¿cómo se puede pensar que hoy se pueden concluir acuerdos comerciales con países como Venezuela o Argentina? Es una fantasía porque no se cumple nada de lo firmado , expuso.

La figura del Mercosur desapareció. El gran debilitamiento fue consecuencia de la politización y de los graves problemas económicos y políticos en Argentina o Venezuela , añadió Pires, quien también dirige el Centro Brasileño de Infraestructura (CBIE).

Con un aporte superior al 75% del Producto Interior Bruto (PIB) del Mercosur, Brasil es el gran gigante del bloque comercial y aduanero.

La industria brasileña, acaso la que más sufre la desaceleración económica de la séptima economía mundial, es la que más preocupación percibe en el estancamiento del comercio con el bloque.

En particular porque a causa de los acuerdos en el marco del Mercosur, los productores no pueden abrir nuevos canales de comercio a otros países o bloques con tarifas reducidas.

Vemos al bloque como importante, pero creemos que tiene que haber una manera de caminar dentro de las necesidades de la industria , dijo en noviembre pasado el director de desarrollo industrial de la poderosa Confederación Nacional de Industria (CNI), Carlos Abijaodi.

Agregó que Brasil necesita acuerdos no sólo con Estados Unidos, sino también con la Unión Europea y otros bloques .

De esta forma se refería a la presión para que la presidenta reelecta Dilma Rousseff, cuya política comercial exterior es criticada por su inactividad, negocie con el Mercosur una flexibilización de los acuerdos.

Estos acuerdos impiden a Brasil concluir cualquier tratado de libre comercio con una tercera parte sin el visto bueno de sus socios del bloque sudamericano.

El nuevo ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro, dijo en su primera comparecencia que la prioridad es eliminar obstáculos para lograr acuerdos comerciales con Europa y otros bloques, como la Alianza del Pacífico.

Necesita ajustes , dijo en referencia al Mercosur, al reflejar el malestar de Brasil por los datos comerciales en tendencia a la baja, que probablemente provocarán que el país sudamericano cierre el año –por primera vez desde el año 2000- con déficit comercial.

mac