La gran mayoría de directivos de muchas compañías no cree en el valor empresarial de la diversidad y de la igualdad de género. Una encuesta realizada por IBM a más de 2,300 empresas en el mundo dio cuenta de que en 79% no tienen como prioridad tener a mujeres en puestos de liderazgo.

Ana Paula Assis, gerente general de IBM Latinoamérica, señaló lo anterior al participar en el Womens’s Forum 2019, que se lleva a cabo en el Claustro de Sor Juana, en la Ciudad de México. “Aunque hay estudios, reportes y ejemplos de lo redituable que resulta apoyar a las mujeres, esto no representa un factor que aliente a esas organizaciones”, lamentó.

Bajo esa realidad habrá que irse preparando para cuando esos 1.2 millones de trabajos en área de tecnología que se abran en América Latina, advirtió María Teresa Arnal, directora general de Google México. “Si no creamos nosotras la ruta para que las mujeres se incluyan, como que más niñas estudien matemáticas,” esto seguirá igual.

La directiva apuntó que para no “toparse con pared” primero hay que preparar a la organización, porque muchos discriminan o tienen comportamientos con sesgos de género sin que lo sepan. Además, es difícil que muchos hombres quieran perder sus privilegios laborales.

Por ello, IBM todos los trabajadores deben pasar por una capacitación obligatoria para entender este tema.“Tenemos política de cero tolerancia contra cualquier tipo de acoso o discriminación”, señaló. Pero muchas veces incurrimos en esas conductas por ignorancia, por eso les imparten ese curso.

Claudia Herreramoro, directora de Comunicaciones en P&G, apuntó que este tipo de capacitaciones son necesarias también para las mujeres, pues por vivir en un sistema en el que se suele menospreciarlas, a veces tampoco identifican violencias o simplemente prefieren no animarse a competir por un puesto.

La directiva abogó por tener cuotas de género desde el reclutamiento. Conforme hay avance en la inclusión de mujeres desde la base hasta los niveles directivos, habrá que pasar a otras fases, más allá de las cuotas, señaló.

Además, aconsejó a las mujeres que si en su empresa no existe una política laboral que ellas necesiten, la pida. Y compartió su experiencia: hace 21 años en IBM los permisos de maternidad extendidos no se aplicaban, pero ella lo pidió y poco a poco se ha convertido en uno de los programas más exitosos de esa compañía.