La emisión de bonos soberanos en América Latina en lo que va del año ha llegado a 42,500 millones de dólares, superando el total del año pasado de 34,500 millones de dólares, y es muy superior al promedio anual de 2015-2019 de aproximadamente 30,000 millones de dólares, excluyendo Argentina, señala un reporte de Fitch Ratings.

La agencia calificadora con sede en Nueva York explicó en un reporte para inversionistas que, los soberanos latinoamericanos han aprovechado los mercados internacionales de bonos a un ritmo más rápido y en mayores cantidades en 2020 que en 2019 para ayudar a satisfacer las mayores necesidades de financiamiento, respaldados por configuraciones de política monetaria altamente expansivas en los principales bancos centrales del mundo.

México es el mayor emisor de grado de inversión en lo que va del año (32% de la emisión total) seguido de Chile (15%), mientras que algunos países que no tienen este nivel, como Paraguay (BB + / Estable) y Guatemala (BB- / Estable) también han regresado al mercado desde que comenzó la pandemia, señala Fitch.

“Las tasas ultrabajas en los mercados desarrollados han permitido a algunos soberanos latinoamericanos emitir bonos internacionales con cupones históricamente bajos o plazos más largos. Siete soberanos emitidos a plazos de 30 años o más en el primer semestre del año, frente a los cuatro del primer semestre del 2019”, afirmó Fitch.

“El acceso confiable a los mercados internacionales limita el riesgo de liquidez de los soberanos y respalda la flexibilidad del financiamiento, aunque aumentar el endeudamiento en moneda fuerte aumenta la sensibilidad de los coeficientes de deuda a los tipos de cambio”, indicó Fitch. Los volúmenes de 2020 no incluyen bonos emitidos en canjes de deuda en dificultades.

Este aumento de la emisión en bonos en la región de América Latina estaría reflejando las mayores necesidades de financiación derivadas de la pandemia de coronavirus. Las fuertes recesiones y los programas de aplazamiento de impuestos que reducen los ingresos del gobierno, además de un mayor gasto en atención médica, beneficios por desempleo y apoyo a las empresas, están generando déficits fiscales significativamente más amplios de lo que se pronosticaba antes de la pandemia, advirtió la calificadora, que estima que el déficit promedio simple en América Latina alcance el 9.1% del PIB este año.

“Los volúmenes de emisión externa no coinciden completamente con las mayores necesidades de financiamiento de este año. Chile, Perú y México también han utilizado colchones fiscales para limitar los aumentos de la deuda, y algunos soberanos de baja calificación han recurrido al FMI u otros organismos multilaterales en busca de financiamiento externo. Los esfuerzos para desarrollar algunos de los mercados de capitales nacionales de América Latina en los últimos años han respaldado una mayor emisión local”, destacó.

Los soberanos con grado de inversión han proporcionado casi las tres cuartas partes de la oferta de bonos internacionales de 2020 y han mantenido un sólido acceso al mercado internacional, al igual que algunos soberanos de subgrado de inversión.