El Senado estadounidense dio luz verde al proyecto de ley que relaja la reforma financiera aprobada durante el gobierno de Barack Obama en respuesta a la crisis del 2008-2009. El proyecto, aprobado con 67 votos a favor y 31 en contra, pasará a la Cámara de Representantes.

La reforma busca disminuir limitaciones y exámenes a los pequeños bancos y prestamistas, además de que aumenta a 250,000 millones en activos —desde 50,000 millones—, el inicio para clasificar a los instituciones financieras como “muy grandes para quebrar”. Con esto, una gran cantidad de bancos se libran de reglas creadas para proteger a los contribuyentes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había prometido anteriormente terminar con esa reforma impulsada por su antecesor, conocida como Ley Dodd-Frank, aunque el proyecto votado este miércoles mantuvo algunas de sus bases.

La ley de Obama reforzaba las exigencias de capital de respaldo a los bancos, les obligaba a llevar a cabo test de resistencia anuales para mostrar su fortaleza y prohibía a las instituciones financieras dedicarse a actividades de alto riesgo con el dinero de sus clientes.

Aunque expertos han reconocido la contribución de la reforma a la recuperación del país, Trump calificó la Ley Dodd-Frank como un “desastre”, ya que, a su juicio, supone un freno al acceso al crédito y, por ende, a la expansión económica y prometió en numerosas ocasiones revocarla, para lo cual ya dio pasos limitados a través de órdenes ejecutivas.

No obstante, el mandatario necesita el apoyo legislativo para revocar algunos de sus principales ejes, como la prohibición de determinadas prácticas de inversión de alto riesgo y elevar las exigencias de capital mínimo de las instituciones.

En tanto, a través de un comunicado, la Casa Blanca manifestó que respalda el proyecto del Senado y exhortó a la Cámara Baja a que lo apruebe, aunque dejó abierta la opción de debatir modificaciones.

De esta forma, si el Congreso logra un acuerdo sobre la desregulación financiera, Trump marcaría su segundo gran logro en materia económica dentro del legislativo tras la histórica reforma fiscal que aprobó recientemente.