El ingreso promedio de ingresos de las familias mexicanas pasó de 17,249 a 16,537 pesos, lo que implica una pérdida de 753 pesos cada mes y una caída de 4.1%, de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).

En el análisis por deciles, los hogares más ricos concentrados en los deciles VIII, IX y X registraron caídas importantes en sus ingresos durante el 2018 en comparación con sus niveles del 2016, esta variación estuvo acompañada de un incremento moderado de los ingresos de las clases bajas y medias (deciles I-VII).

Pese a la contracción de los ingresos totales de los hogares mexicanos se registró un mejor resultado en términos de distribución. El Coeficiente de Gini pasó de 0.448 a 0.426 lo que implica una ligera reducción de la concentración del ingreso entre los más ricos. (El Coeficiente de Gini toma valores de entre 0 y 1, cuanto más cerca del 1 la concentración de la riqueza es mayor).

Aún con el avance en términos de distribución, la riqueza sigue concentrándose de manera pronunciada en los deciles más altos. Las familias más ricas ubicadas en el último decil ingresan casi 56,000 pesos al mes en promedio mientras que en una vivienda del primer decil entran apenas 3,038 pesos mensuales, es decir hasta 18 veces más. 

Ingresos por decil

Durante el levantamiento de la Enigh 2016 las familias mexicanas más ricas (decil X) tenían un ingreso promedio de 62,610 pesos mensuales cifra que se redujo a 55,583 durante el levantamiento del 2018. Esto implicó una reducción de 11.2% en el ingreso medio del decil X.

Para los hogares ubicados en el decil IX la reducción de sus ingresos fue de 1.9%, pasaron de un monto mensual promedio de 26,712 pesos a uno de 26,197 pesos. Por su parte, las familias del decil VIII experimentaron una disminución de 0.8%, con un cambio en su ingreso medio de 19,794 pesos al mes a 19,628 pesos.

En contraparte, los ingresos del resto de los deciles incrementaron durante este lapso, especialmente las percepciones medias de las familias de clase media baja. El incrementó más pronunciado se presentó en el decil IV (1.9%), su ingreso medio pasó de 8,734 a 8,889 pesos mensuales. Enseguida se colocó el incremento de las percepciones de las viviendas del decil II (1.9%) que pasaron de 5,267 a 5,367 pesos mensuales.

Ingresos sin transferencias

La composición del ingreso de los hogares mexicanos mostró que persiste la vulnerabilidad por ingresos de las familias más pobres del país debido a que el nivel de percepciones obtenidas por transferencias externas permaneció prácticamente sin modificaciones del 2016 al 2018.

El 63% de los ingresos de los hogares del decil I proviene de transferencias identificadas como becas, apoyos sociales (privados y públicos), regalos o remesas, es decir, sólo 37 de cada 100 pesos que ingresan a la vivienda dependen de alguno de sus integrantes.

La dependencia económica de las familias mexicanas respecto de las transferencias externas se reduce conforme su situación socioeconómica es mejor. Para las familias de clase media (decil V) el 18% de sus ingresos proviene de estos apoyos y para las más ricas (decil X) sólo el 10% de sus ingresos son externos.