¿Bitcoin o dólares? Los migrantes salvadoreños podrán optar por una divisa con respaldo o una criptomoneda desregulada para enviar remesas a su país, decisión que abre oportunidades pero acarrea riesgos, coincidieron analistas.

Con su decisión de hacer del bitcoin una moneda de curso legal para pagar bienes y servicios, el presidente salvadoreño Nayib Bukele quiere hacer “historia”, favorecer la bancarización y evitar que se pierdan “millones de dólares” en intermediación en el envío de remesas desde el exterior, pero, la iniciativa es a la vez oportunidad y riesgo.

“Es un experimento en curso que puede ser exitoso si la volatilidad del bitcoin continúa bajando, y su cotización se orienta al alza”, estimó Edward Moya, analista de mercados de OANDA.

¿Pero preferirán los salvadoreños en el exterior al bitcoin sobre el dólar?

Para Moya, prevalecerá cierta cautela entre los migrantes mientras la volatilidad del bitcoin siga alta. Es probable que “los métodos tradicionales” de envío en dólares sigan funcionando “hasta que el bitcoin sea un activo estable”.

Supuestos y certezas

Manuel Orozco, director del Centro para la Migración y la Estabilización Económica, explicó a la AFP que el éxito de los envíos en bitcoin “está apoyado en dos supuestos” que son el funcionamiento de “la ley que exige aceptar la criptomoneda, (y) que el migrante enviará remesas en criptomoneda.

“Hasta ahora, la industria de remesas ha sido muy reacia a meterse a ese mercado. Una de las razones es que su valor de uso (de la criptomoneda) es limitado. Otra, que como parte de un ecosistema financiero virtual carece de fuertes controles de seguridad”, sostuvo.

Por otra parte, “es totalmente incorrecto asumir que no habrá costo de transacción” en el envío de remesas en bitcoin, "ya que el procesamiento mismo y el sigilo regulador requiere de costos”, añadió Orozco.

El FMI aceptó reunirse esta semana con representantes del gobierno salvadoreño, y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) anunció que brindará asistencia técnica al país para regular el uso del bitcoin, el Banco Mundial se negó a darle asesoramiento.

“Si bien el gobierno se acercó a nosotros para pedir ayuda con el bitcoin, esto no es algo que el Banco Mundial pueda apoyar dadas las deficiencias ambientales y de transparencia de la criptomoneda”, explicó un vocero del organismo.

La extrema volatilidad en el precio del bitcoin, que puede hacer variar el valor de una remesa entre su punto de salida y la llegada a El Salvador, es uno de los problemas asociados a este mecanismo.