La necesidad de adaptarse a las exigencias de la vida actual ha impactado directamente en la salud mental de personas de diferentes edades y esto a la vez, impacta directamente en el desarrollo de los negocios y de la sociedad en general.

“La salud mental incluye el bienestar emocional, psicológico y social de una persona. También determina cómo un ser humano maneja el estrés, se relaciona con otros y toma decisiones”, comentó María Teresa Zavala, neurocientífica y directora de PEFE en entrevista con El Economista.

Explicó que las enfermedades o trastornos mentales representan el porcentaje más alto de problemas de salud en diversos países y la pandemia de Covid-19 ha puesto en descubierto la problemática, ya que los trastornos alteran la forma de pensar de una persona, su comportamiento y su estado de ánimo. Las más conocidas son la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar.

“Hay condiciones que son pasajeras, mientras que las enfermedades o trastornos mentales son permanentes y afectan la habilidad de funcionar día a día”, dijo Zavala.

Situación actual

El confinamiento derivado de la pandemia del coronavirus ha generado que un gran porcentaje de la población sufra con mayor frecuencia ansiedad, depresión y desgaste emocional. Según información del Instituto Nacional de Psiquiatría, en los últimos 18 meses las consultas relacionadas a la salud mental han crecido 30 por ciento.

“Algo que ha quedado evidente es que muchos de los padecimientos mentales que ya existían antes de la pandemia se han intensificado y también se han visibilizado más, con todo este incremento de estrés, incertidumbre y miedo”, comentó Anahí Polo, coordinadora del programa de Tanatología en Grupo Gayosso.

Indicó que el afrontamiento de la situación en general, ha sido muy complica, “se trata de la pérdida de seres queridos, la pérdida económica, la pérdida de los empleos, incluso la pérdida de la seguridad que está llevando a las personas a recurrir con mayor frecuencia al acompañamiento tanatológico, para buscar apoyo o ayuda”.

Enfatizó que la vida anterior a la pandemia ya era compleja, “la incertidumbre que impera con la pandemia de que no tenemos una fecha de cuando acabará, genera mayor ansiedad”, dijo Anahí Polo.

“Una pandemia afecta a todas las personas, por eso es necesario tener presente que estas experiencias han sido características de esta etapa y que han generado alteraciones en todos los sentimientos, por ello, es importante hacer un acompañamiento cálido, cercano, amoroso”, concluyó Polo, coordinadora del programa de Tanatología en Grupo Gayosso.

patricia.ortega@eleconomista.mx