En caso de concretarse un recorte al gasto del gobierno federal como consecuencia de la caída en el precio del petróleo, esto podría representar alrededor de 2% de lo que se estipuló en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2015, calculó Enrique Cárdenas, director general del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Sin embargo, los recortes que se supone que están por aplicarse no sacarán de apuros al gobierno federal para compensar el faltante en las finanzas públicas, pues en su conjunto sólo representarían disminuciones de 2,000 millones de pesos de los 100,000 millones que podrían hacer falta.

Se está hablando de 100,000 millones de pesos en recortes, lo cual es relativamente pequeño comparado con la caída del precio del petróleo .

Expuso que el gobierno federal encontrará una compensación en el cobro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicio (IEPS) a gasolina y diésel, del cual espera obtener al menos 30,321.3 millones de pesos; además, tendrá un apoyo de la cobertura petrolera que se contrató para este año.

Gracias a que mantenemos el IEPS en la gasolina, el gobierno federal tendrá una recaudación mayor de este impuesto, porque mientras Pemex compra la gasolina a un precio bajo, al consumidor se le da a un valor más alto .

Refirió que desde el punto de vista de la macroeconomía es favorable el recorte al gasto, ya que demuestra que el país tendrá estabilidad y no aumentará el déficit.

Mandas el mensaje de estabilidad económica; no obstante, el gobierno debe especificar en dónde se realizarán los recortes en inversiones, en especial en aquellos proyectos que no sean tan productivos .

Ajustes en comunicación

De acuerdo con el artículo 21 de la Ley Federal del Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, en caso de que el gobierno recurra a un recorte por falta de ingresos petroleros, deberá ajustar, principalmente: los gastos de comunicación social; gasto administrativo no vinculado directamente a la atención de la población; el gasto a servicios personales, prioritariamente las erogaciones por concepto de percepciones extraordinarias, y los ahorros y economías presupuestarios que se determinen con base en los calendarios de presupuesto autorizados a las dependencias y entidades.

En caso de que los ajustes anteriores no sean factibles o suficientes para compensar la disminución de ingresos, podrán realizarse ajustes en otros conceptos de gasto, siempre y cuando se procure no afectar los programas sociales , destacó Mariana Campos, coordinadora de Gasto Público y Transparencia de México Evalúa.

Recortes a elefantes blancos

En caso de que el recorte al gasto federal incluya recursos destinados a inversión, en la medida en que afecte proyectos menos productivos, el impacto será menor a mediano plazo en la economía mexicana, dijo Mariana Campos, especialista de México Evalúa.

(De ser necesario) se debe ajustar la parte de inversión que incluya proyectos que no sirven a la población. Por ejemplo, cuando se hizo la Estela de Luz, se clasificó como un proyecto de inversión y durante su construcción el presupuesto aumentó 400%; entonces debemos desechar aquellas inversiones que son elefantes blancos que no aportan ni benefician a los mexicanos .

Destacó que dentro de los proyectos de infraestructura se deben priorizar los que sean más necesarios y su utilidad sea urgente. El gobierno debe analizar si el aeropuerto o los nuevos trenes merecen el tipo de inversión que se les va a asignar .