El mercado ya ha descontado que no habrá una tercera ronda de relajación cuantitativa (QE2), a pesar de que los reportes económicos no han resultado tan fuertes, lo que es una buena noticia en el corto plazo, aseguró Santiago Maggi, director general de Latmark Asset Management.

Al agotarse la última parte de ayuda programada por la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), hoy 30 de junio se está emitiendo la señal de que con todo, la economía no va tan mal como para tratar de estimularla de nuevo , observó el especialista.

En su opinión, la liquidez en el mercado  no es más un problema, pues el dinero, más barato no podría estar . El punto es que, lejos de estimular a los bancos a prestar y participar del mayor crecimiento de la economía, éstos no se han movido, lamentó.

En cambio, las inyecciones de liquidez de la Fed han tenido efectos colaterales que ahora tendrán que ir desarticulándose, previno aparte Aroup Chatterjee, analistas de mercados en Barclays Capital (BarCap).

Se trata de la depreciación del dólar, la generación de presiones inflacionarias y el aumento del atractivo en las monedas de bajo rendimiento, afirmó.

Según el analista de BarCap, a medida que se drene la liquidez a partir del tercer trimestre del año podríamos esperar un fortalecimiento de la divisa verde contra las monedas de bajo rendimiento .

Este deslizamiento será modesto -anticipó -y se observará con más fuerza hasta el año próximo.

¿FUNCIONÓ?

El Producto Interno Bruto de Estados Unidos retomó bríos en el tercero y cuarto trimestre del 2010, que fue el lapso en que comenzó el plan de compra de bonos que reanimaría al mercado.

Al cierre del 2010, el PIB registró un crecimiento anual de 2.8 %; no obstante, en este primer semestre del 2011 la economía volvió a desacelerarse, lo que ha motivado la revisión a la baja de expectativas del Fondo Monetario Internacional y de las corredurías.

Con un crecimiento que no termina de acelerar de manera uniforme, la economía de EU apenas ha tenido capacidad para reducir en un punto la tasa de desempleo. Así, al iniciar el QE2, la cifra de desocupación superó ligeramente 10% para ubicarse en 9.1% en mayo pasado, que es el dato más reciente.

El efecto del QE2 ha sido mucho menor del que tuvo la primera ronda de relajación, aseguró el directivo del Latmark Asset Management.

Así que, incluso psicológicamente, sería muy pequeño el impacto que tendría una tercera dosis de la medicina que ha aplicado la Fed.

INVERSIONISTAS ALERTA

Según Bank of America Merrill Lynch (BofA-MLynch), el fin del QE2 podría detonar mayor volatilidad y una migración hacia activos de renta variable que estará relativamente más barata. Recomiendan dar preferencia a los bonos de grado de inversión y no grado de inversión por encima de los bonos del Tesoro y regresar a neutral las exposiciones en los commodities.

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