La unión europea se encuentra en un momento crucial para poner fin a los años de vacas flacas tras la gran recesión del 2008.

El Banco Central Europeo (BCE) pondrá en marcha el programa de expansión cuantitativa o quantitative easing (QE).

Sin embargo, esta medida sin precedentes en la zona euro es sólo la mitad del camino, cada país tiene que poner su propio granito de arena para salir adelante, reflexionaron varios ministros europeos en el marco del Foro Económico Mundial.

Dentro del panel Recharging Europe , se destacó la importancia de que el BCE haya tomado esta decisión de manera independiente, pero también se cuestionó lo incompleto de esta medida monetaria si no hay acciones fiscales que la complementen a nivel europeo.

El balance entre políticas monetaria y fiscal tendría un mejor resultado y no crearía desequilibrios, que sí podrían aparecer sólo con una política monetaria. Devaluar el valor del euro ayudaría a las exportaciones, pero también podría crear una burbuja accionaria , explicó George Soros, presidente de la Soros Fund Management y partícipe del panel.

Sin embargo, la condición de unión monetaria y una separación fiscal es un hecho dado y hay que respetarlo, indicó Wolfgang Schäuble, ministro federal de Finanzas en Alemania.

A partir de esta realidad, cada país en la UE debe procurarse sus propias acciones para lograr su reactivación económica.

No esperen que la política monetaria genere crecimiento. Es la política fiscal la que lo crea. Nosotros tenemos que crear nuestro propio crecimiento .

En el mismo sentido, George Osborne, primer ministro de Reino Unido, comentó la necesidad de cada país por implementar las reformas necesarias para salir del estancamiento.

La política monetaria del BCE no va a resolver el problema, no es condición suficiente. Ésta es la oportunidad de los países europeos para hacer las reformas necesarias, para poner sus balances en orden y así atraer inversión .

Puso como ejemplos a España e Irlanda, naciones en las que, tras hacer reformas dolorosas , ahora fluye la inversión hacia ambos.

Una decisión tomada ?con cautela

La nueva política monetaria del BCE llegó años después de que medidas similares fueran tomadas por otros bancos centrales, como el de Estados Unidos y el de Japón. Esto ocurre así por la gran necesidad de consenso en una institución conformada por estados muy diversos.

Es importante tener una decisión consensuada sobre qué herramientas serán utilizadas en la política monetaria porque ésta es una medida única y somos una sola unión , comentó Ignazio Visco, gobernador del Banco Central de Italia.

Además, enfatizó la necesidad de cautela en aspectos como el tamaño y el grado de implementación del QE, sobre todo por la inexistencia de una unión fiscal y el riesgo de una fragmentación financiera que podría implicar una política mal elaborada en Europa.

Mario Draghi, presidente del BCE, anunció el jueves un programa de compra de deuda pública y privada por 60,000 millones de euros al mes a partir de marzo.