Recorta el Fondo Monetario Internacional (FMI) su expectativa de crecimiento para México, para este y el 2020, por cuarta ocasión consecutiva en el año. Ahora, anticipa que el Producto interno bruto (PIB) conseguirá un avance de 0.4% este 2019, y una “modesta recuperación” para el 2020, de 1.3 por ciento.

Esto implica un recorte de medio punto porcentual en su pronóstico desde 0.9% previsto hace tres meses, y para el 2020, rebajaron en 6 décimas de punto su previsión anterior que estaba en 1.9 por ciento.

Para darse una idea del tamaño de desaceleración que ha sufrido México en el 2019, basta observar que el nuevo estimado de crecimiento del FMI para este año, de 0.4%, es apenas una sexta parte del que tenía el mismo organismo en octubre del año pasado, cuando consideraban que había espacio para anticipar un incremento del PIB de 2.5 por ciento.

Estas tasas están debajo del piso en el rango estimado por la Secretaría de Hacienda, contenido en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) para el 2020 que está entre 1.5 y 2.5%, lo que deja en 2% el pronóstico puntual.

La reducción en las tasas esperadas de crecimiento incorpora ajustes a la baja respecto del estimado por el FMI en julio. Este ajuste refleja un “balance de riesgos” donde destacan, en lo externo, menor crecimiento global; volatilidad en los mercados financieros internacionales y la incertidumbre asociada a las relaciones comerciales con Estados Unidos.

En el frente doméstico, dice “el crecimiento de mediano plazo podría ser menor y los inversionistas podrían reconsiderar la calidad crediticia de México, en caso de que la administración relaje su compromiso con la prudencia fiscal, la fortaleza de las instituciones y un entorno favorable para los negocios”.

El nuevo pronóstico del fondo para el PIB del año próximo está en línea con la expectativa media del mercado, recabada por el Banco de México entre 38 especialistas del sector privado e incorpora un segundo recorte desde abril.

La tasa esperada de 0.4% está en línea con el promedio del mercado recabado por la encuesta de Banco de México, pero se encuentra debajo del piso del rango revisado en septiembre por la Secretaría de Hacienda, que está entre 0.6 y 1.2 por ciento.

Las conclusiones a la revisión anual del FMI fueron divulgadas bajo el consentimiento de las autoridades mexicanas, con quienes aún falta la discusión sobre las observaciones y recomendaciones aquí citadas.

Fueron presentadas cuatro días antes del inicio de las Reuniones Anuales del FMI donde participarán el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, y el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León.

Políticas públicas, origen de desaceleración

Sostuvieron que este contexto de presión fiscal por bajo crecimiento se exacerba con “las nuevas prioridades de la política social”. Destacan que los recortes presupuestales “drásticos” les generan preocupación sobre su sostenibilidad.

Recomendaron fortalecer la confianza de los inversionistas y consumidores a partir de pasos concretos para mejorar la buena gobernanza, el respeto al Estado de Derecho y avanzar en la renovación de reformas estructurales.

En el comunicado, sugirieron a la administración de México buscar una combinación de políticas fiscales más favorables al crecimiento y dirigir sus esfuerzos a colocar la deuda en una senda descendente. Especialmente, sugieren incrementar los ingresos no petroleros y mejorar la eficiencia del gasto.

Ahí mismo propusieron que el Banco de México continúe aplicando una política expansiva conforme se mantenga la inflación cerca de su objetivo y las expectativas ancladas. Y para impulsar el crecimiento recomendaron renovar las reformas estructurales, incluso las encaminadas a reducir la corrupción y la delincuencia.