El Banco de Japón (BoJ) revisó a la baja su pronóstico sobre la evolución de la actividad económica para el actual año fiscal y la fijó en -5.5%, 0.8 puntos porcentuales menos que la proyección difundida hace tres meses.

El dato fue dado a conocer al final de una reunión de dos días mantenida por el instituto emisor japonés, en la que también se acordó mantener en el mismo nivel las tasas de interés de referencia y continuar con su política de flexibilización monetaria.

Junto con revisar a la baja el Producto Interno Bruto calculado para el año fiscal que comenzó el 1 de abril y se cerrará el 31 de marzo próximo, el BoJ indicó que los Índices de Precios al Consumidor bajarán en ese periodo 0.6 por ciento.

En el cálculo trimestral anterior, el banco central había previsto una variación en la inflación de -0.5%, lejos de la meta ideal de 2% que busca el instituto monetario nipón.

De tal manera, en el comunicado difundido al final de la reunión, indicó que la economía oriental continúa su tendencia para la recuperación tras el primer impacto de la pandemia de coronavirus, pero el ritmo “se espera que sea sólo moderado”.

Aun así, el banco central apunta la incertidumbre existente a la hora de pronosticar variables como la actividad económica y la evolución de los precios, ya que “podría cambiar dependiendo de las consecuencias de la Covid-19” tanto dentro como fuera del país.

Al abordar la política monetaria, el BoJ anunció que seguirá su criterio ultraflexible, manteniendo la tasa de interés de referencia en -0.1% y el rendimiento del bono estatal a 10 años alrededor de 0 por ciento.

El banco continuará apoyando el financiamiento a empresas y mantendrá la estabilidad en los mercados a través del Programa Especial de Apoyo al Financiamiento en Respuesta al coronavirus. Además, amplía la provisión de yenes y fondos en moneda extranjera sin establecer límites superiores.

El banco central nipón mencionó en su informe que mirando las perspectivas de la actividad económica es probable que las economías transatlánticas continúen mejorando porque son respaldadas por políticas macroeconómicas agresivas, sin embargo se espera que el ritmo sea moderado mientras continúa la pandemia de Covid-19.