El Banco de Japón (BOJ, por su sigla en inglés) está dispuesto a flexibilizar nuevamente su política monetaria si un deterioro más pronunciado en las economías emergentes perjudica una amplia tendencia alcista de la inflación en el país, informó Kikuo Iwata, subgobernador de la entidad.

Iwata expresó confianza en que la economía de Japón va bien encaminada para alcanzar la meta de inflación del banco central de 2% y culpó en gran medida a la reciente caída de los precios al consumidor y al descenso de los costos de la energía.

Un ajustado mercado laboral incrementará los salarios y apuntalará el gasto de los hogares, mientras que se espera que las empresas usen sus ganancias corporativas récord en gastos de capital, precisó Iwata.

Pero el ex académico advirtió que había fuertes riesgos a la baja en las perspectivas de las exportaciones y la producción, dada la desaceleración del crecimiento y el mal momento de las economías emergentes.

El riesgo más importante en este momento es la posibilidad de que una mayor desaceleración en las economías emergentes (...) genere efectos negativos en la economía de Japón que afecten la tendencia subyacente de la inflación , explicó Iwata, en un discurso ante líderes empresariales en Okayama, en el occidente de Japón.

Si estos riesgos se materializan y amenazan la tendencia subyacente de la inflación, el Banco de Japón no vacilará para ajustar su política monetaria , sentenció.