Después de tres semanas de que el Banco Central Europeo (BCE) no comprara deuda, en la semana finalizada el 9 de marzo invirtió 27 millones de euros en la compra de bonos soberanos, la cantidad más baja desde el 23 de diciembre, cuando destinó 19 millones de euros.

Desde el pasado agosto, cuando anunció la paralización de su programa de compra de bonos, el programa se había mantenido activo durante 27 semanas consecutivas.

Al 9 de marzo el valor total del programa de compra de deuda soberana del BCE descendió desde 219,500 millones de euros hasta los 218,000 millones de euros, esto debido a que bonos por 1,523 millones de euros vencieron la semana pasada.

En el marco de su programa de compra de deuda pública en los mercados secundarios, la autoridad monetaria hoy llevará a cabo una operación de drenaje de liquidez para neutralizar el impacto en los mercados de estas compras, para lo que ofrecerá depósitos a una semana a 1% a las entidades de la eurozona.

DEPÓSITOS, EN MÁXIMOS

Por otra parte, el importe ingresado por los bancos al BCE, en la facilidad de depósito a un día, sumó 798,000 millones de euros al cierre de la semana pasada, alrededor de 2,000 millones menos que lo registrado el día anterior y una de las cifras más elevadas desde que se creó el euro, en 1999.

El récord histórico es de 827,534 millones de euros y se registró apenas el pasado 5 de marzo.

De acuerdo con las cifras de la entidad monetaria, el importe se disparó desde la segunda subasta de liquidez del pasado 29 de febrero, en la que el banco emisor prestó casi 530,000 millones de euros a 800 bancos de la zona euro.

Analistas consideran que los elevados montos que se mantienen en el BCE son un indicio de que la operación no está logrando sus objetivos y que más bien está poniendo de manifiesto la gran desconfianza que tienen los bancos de la zona que se niegan a prestarse entre ellos.