La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, afirmó que el banco central sigue de cerca la evolución del rendimiento nominal de los bonos a largo plazo para verificar si las condiciones de financiamiento en la economía de la eurozona siguen siendo favorables.

“El BCE seguirá dando apoyo a todos los sectores de la economía preservando condiciones favorables de financiamiento durante el periodo de pandemia, como ha hecho desde el inicio de la crisis”, dijo Lagarde en una conferencia sobre la economía europea organizada por la Eurocámara y el Parlamento portugués.

Entre los indicadores que el BCE vigila para evaluar si las condiciones siguen siendo favorables, “son particularmente importantes” las tasas de los swaps sobre índices a un día (OIS, por su sigla en inglés) y el rendimiento de los bonos soberanos, “porque son buenos indicadores tempranos” de cómo se está transmitiendo la política monetaria.

“Por consiguiente, el BCE está monitoreando la evolución de los rendimientos nominales de los bonos a largo plazo”, dijo Lagarde.

En los últimos días se ha producido un alza de los intereses exigidos a la deuda pública, tanto en Europa como en EU, que los expertos atribuyen al temor de los inversionistas a que la recuperación de la economía global y la continuidad de las políticas monetarias expansivas aviven la inflación.

Por su parte, la Presidenta del BCE abogó por seguir “protegiendo” la economía hasta que se haya logrado una “inmunización extendida” frente al Covid-19 con la vacunación, puesto que aún hay gente lidiando con las consecuencias sociales y económicas de la pandemia y es altamente incierto cómo serán las siguientes fases de la misma.

En este contexto, consideró que su programa de compra de deuda de emergencia por la pandemia (PEPP), dotado con 1.85 billones de euros, seguirá siendo “una herramienta crucial”, mientras que sus operaciones de refinanciamiento a largo plazo continuarán proporcionando una “atractiva fuente de financiamiento para los bancos”, apoyando así que fluya el crédito a empresas y hogares.

No obstante, Lagarde insistió en que sigue siendo esencial que esta política monetaria se vea complementada con la fiscal.

“Mientras persista la pandemia empresas y hogares sólo podrán tener todas las ventajas de las condiciones de financiamiento favorables si las medidas políticas nacionales se despliegan para ayudar a que la política monetaria despliegue su total potencial”, comentó la presidenta.

Una vez que la economía empiece a reabrir gradualmente, añadió, el desafío será lograr que recupere rápidamente su potencial.

En este sentido, destacó el potencial del fondo de recuperación europeo, y subrayó que la política a nivel nacional tendrá que jugar un papel para promover este cambio.

En primer lugar, asegurando que los fondos pueden estar totalmente operativos cuando todos los Estados hayan ratificado la legislación que permitirá a la Comisión Europea buscar el financiamiento en el mercado.

Y en segundo, creando el “entorno económico adecuado” para impulsar su impacto, "mejorando la calidad del gasto público" y asegurando que los fondos europeos se anclan en políticas estructurales sólidas.