Las autoridades del Banco Central Europeo (BCE) expresaron nuevas preocupaciones sobre la fortaleza del euro; sin embargo, se mostraron tranquilos por el reciente aumento de las tasas de los bonos gubernamentales, mostraron las minutas de su reunión del 21 de enero.

Habiendo aprobado una enorme cantidad de estímulos en diciembre, el BCE mantuvo su política estable el mes pasado, argumentando que el reciente aumento de infecciones de Covid-19 representa un riesgo para la recuperación de la zona euro y podría mantener la inflación baja durante los próximos años.

Aunque el euro no se había movido en las semanas previas, las autoridades se mostraron dispuestas a enfatizar sus preocupaciones sobre la tasa de cambio, debido a que amenazaba con bajar los precios de las importaciones y volver menos competitivas a las exportaciones.

“Se expresaron preocupaciones (...) sobre movimientos del tipo de cambio que podrían tener implicaciones negativas para las condiciones financieras de la zona euro y, en última instancia, consecuencias para las perspectivas de inflación (...) Un amplio estímulo monetario sigue siendo esencial”, indicó el BCE.

Las autoridades acordaron reafirmar su compromiso de mantener condiciones de financiamiento favorables, pero parecieron tranquilos ante la reciente alza en los rendimientos de los bonos, argumentando que el rendimiento real seguía en mínimos históricos.

“Se sostuvo que no todo aumento en los rendimientos nominales debe interpretarse como un endurecimiento injustificado de las condiciones de financiamiento y desencadenar una respuesta política correspondiente (...) Lo que importa desde la perspectiva de la política monetaria es la evolución de las tasas reales, que habían caído a mínimos récord en las últimas semanas”, comentó el banco central.

Los rendimientos nominales de la mayoría de los bonos gubernamentales siguieron subiendo, principalmente por las esperanzas de una recuperación económica y un repunte de la inflación.

Luego de que en diciembre extendió su estímulo, el BCE no está presionado a actuar pronto, ya que ha destinado suficiente poder de fuego a mantener bajos los costos de endeudamiento, en línea con su compromiso de mantener esos costos estables.

Nuevas cepas del virus

Asimismo, el BCE considera que las nuevas cepas del coronavirus, que son más infecciosas, suponen un riesgo para la recuperación de la economía de la zona del euro.

El BCE destacó que “se mantiene una elevada incertidumbre, especialmente en relación con las dinámicas de la pandemia y la implementación oportuna de las campañas de vacunación”.

Por su parte, el economista jefe del BCE, Philip Lane, dijo en la reunión que “el lanzamiento de las campañas de vacunación en la zona del euro era un hito importante en la resolución de las crisis sanitaria”.

“Sin embargo, las perspectivas a corto plazo eran desafiantes a cuenta del nuevo aumento de las infecciones, la aparición de mutaciones del virus y medidas de confinamiento más restrictivas impuestas en muchos países de la zona de euro los últimos meses”, afirmó Lane en la reunión.

Los datos de alta frecuencia y las encuestas del cuarto trimestre del año pasado y las primeras semanas del 2021 señalaron “un significativo debilitamiento en el sector servicios, aunque en menor medida que durante la primera ola de la pandemia en la primavera del 2020”, según el economista jefe del BCE.

Al mismo tiempo, Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del BCE, destacó en la reunión que: aumentó el riesgo de que se prolonguen las medidas de confinamiento porque las mutaciones del virus son más contagiosas.

Además, el ritmo de las vacunaciones en la zona del euro se produce más lento de lo que se esperaba.