El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) se reunirá este jueves 3 de diciembre en Frankfurt y en su última sesión del año se espera que se anuncien cambios en la política monetaria, como ya lo anticipó hace unas semanas Mario Draghi, presidente de la entidad.

Los indicios hacen pensar que se abrirán todavía más las compuertas monetarias, es decir, que llegará más dinero a los mercados financieros y que habrá una mayor liquidez para los consumidores en plena época navideña.

La institución financiera Ebury espera que se anuncien tres tipos de medidas por parte del banco central: ampliación del tamaño del programa de QE, recorte de la tasa de interés de depósito y ampliación de la gama de instrumentos de compra de deuda del BCE.

La Navidad es un tiempo de gran consumo, por eso los compradores agradecerán que los precios apenas hayan aumentado desde el año pasado.

Sin embargo, que los precios se mantengan puede parecer beneficioso a ojos del consumidor, pero no lo es para la economía en su conjunto, ya que si los bienes no incrementan su precio, las empresas no se sienten motivadas para ampliar su negocio y no se produce el crecimiento económico.

Hace unos días, Draghi sostuvo que el BCE se encontraba listo para hacer subir la inflación en la zona euro lo más rápido posible.

En la eurozona, la tasa de inflación continúa siendo demasiado baja. En octubre fue de 0.1%, una cifra que exige un movimiento de fichas al BCE, cuyo mandato es mantener el nivel de precios cercano, pero por debajo de 2 por ciento.

Si decidimos que la trayectoria actual de nuestra política no es suficiente para alcanzar el objetivo (de un aumento de precios levemente inferior a 2%), haremos lo que tengamos que hacer para reactivar la inflación , sentenció.

En la actualidad, la tasa de interés de referencia en Europa se sitúa en su mínimo histórico, 0.05%, lo que posibilita que las empresas accedan a préstamos baratos si así lo desean.

Además, desde la primavera, el banco central compra deuda pública por valor de 60,000 millones de euros al mes con el objetivo de impulsar el crecimiento económico. Éste es un dinero que termina en los bancos y al que podrían, por lo tanto, acceder las empresas.

No obstante, a pesar de los esfuerzos realizados en los últimos meses, Draghi no ha conseguido, hasta el momento, que el nivel de precios repunte.