El Banco Central Europeo (BCE) alertó de ciertas deficiencias en la concesión de crédito por parte de la banca europea desde el 2016. Según señala el supervisor, algunas entidades no han prestado suficiente atención a los riesgos de impago a la hora de fijar la tasa de interés de sus préstamos, especialmente en lo que se refiere a que ese precio, como mínimo, sirva para cubrir las pérdidas esperadas y los costos.

El BCE pone el foco en la concesión de préstamos hipotecarios, un segmento del negocio bancario en el que sostiene que, en líneas generales, los bancos han reducido los estándares de concesión de crédito. “Toman más riesgos al tiempo que trabajan con márgenes de interés más estrechos”, advierte la institución cuyo Consejo de Supervisión dirige Andrea Enria. “En épocas de contracción económica, como las que ha provocado la actual crisis del coronavirus, tener unos estándares de riesgo adecuados para la concesión de crédito se vuelven todavía más importante, pues es cuando las pérdidas se materializan”, indica el BCE en su informe.

Según ha podido observar el supervisor, los bancos más conservadores en su gestión de riesgos son aquellos con un mayor volumen de activos tóxicos, quizá por la estrecha vigilancia.

“Poner el foco en las prácticas de originación del crédito es vital para fortalecer la resiliencia de los bancos”, indican desde el BCE, donde los supervisores aseguran que están trabajando individualmente con las entidades para ver cómo mejorar su gestión de riesgos. Pese a ello, en los últimos meses el BCE ha flexibilizado sus prácticas supervisoras para que los bancos puedan mantener el flujo de crédito a la economía en plena crisis y absorban el shock.