El esquema de corrupción en la petrolera estatal de Brasil, Petrobras, puede representar por lo menos 20,000 millones de reales (unos 7,600 millones de dólares), dijeron a Valor Económico fuentes involucradas en la operación judicial Lava Jato (Lavado Exprés, en su traducción al español ), que investiga la malversación de fondos de la compañía.

Se sabe que por lo menos 11,500 millones de reales fueron identificados como transacciones financieras atípicas por el Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF) del Ministerio de Hacienda.

Ciertamente, la cantidad real es mayor. Por lo menos del doble, alrededor de 20,000 millones de reales , dijo una fuente cercana a la investigación. Valor Económico, de la Red Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE), encontró que los investigadores aún no tienen suficientes datos para calcular el total de los fondos desviados, pues deben analizar las declaraciones recogidas en Suiza y esperan la documentación de los titulares de cuentas en el extranjero. Los fiscales rastrean los retiros y depósitos realizados en varios países.

El agujero se ha convertido en algo más grande desde que el ex gerente de Petrobras, Pedro Barusco, habló bajo un acuerdo de protección de los denunciantes sobre la adquisición de buques de suministro para plataformas y la construcción de astilleros. Barusco, la mano derecha del ex director de Servicios de Petrobras, Renato Duque, también proporcionó información sobre Transpetro, la empresa de transporte de la estatal.

La operación Lava Jato, que involucra a ejecutivos de Petrobras, empresarios, senadores y diputados, ministros de Estado, gobernadores y líderes de partidos políticos, contempla que los fondos desviados en los contratos posiblemente pagados a sobreprecio para refinerías y la compra de buques superan los 20,000 millones de reales.

Operación en tres tiempos

La diferencia entre lo que se ha dado a conocer y las estimaciones de las investigaciones tiene por lo menos tres razones.

La primera es que no todos los movimiento atípicos en las transacciones bancarias se informaron a la COAF por los gerentes de los bancos; el esquema contó con la colaboración de los empleados cooptados por Alberto Youssef, quien operaba como el intermediario del dinero y quien omitió información a cambio del pago de comisiones.

Sin duda, el monto no declarado [por la COAF] también es muy grande. Los contratos para adquirir buques FPSO (Floating Production and Storage Unit), por ejemplo, traen a un nuevo nivel financiero al esquema de lavado. La operación de los buques y plataformas implican miles de millones .

Otra razón es que una parte significativa de los pagos de soborno se hizo en el extranjero. En el Departamento de Abastecimiento, dirigido por Paulo Roberto Costa (preso por la Policía Federal), la proporción fue de 70% en Brasil y 30% en otros países, de acuerdo con Duque.

La tercera es la gran cantidad de dinero en efectivo, imposible de rastrear, que circuló en las manos de los involucrados en el plan.

Youssef, uno de los denunciantes de la presunta malversación de fondos públicos, movió entre 20 y 50 millones de reales por mes en efectivo en su esquema con el Partido Progresista (PP) en Petrobras. La cantidad incluye transacciones en dólares, euros y reales. La escala está justificada por el hecho de que el soborno no tenía siempre un valor fijo y variaba de acuerdo al tamaño de los contratos obtenidos en el cartel formado por las compañías privadas con ejecutivos de Petrobras.

La investigación reveló que los involucrados realizaban viajes domésticos en vuelos comerciales con los billetes adheridos a sus cuerpos y podrían llevar desde 500,000 reales hasta unos cuantos millones en billetes de 500 reales.

La persona enrollaba los billetes en una película plástica, que normalmente se usa para empacar alimentos. Posteriormente, los paquetes eran adheridos a las piernas y los muslos del mensajero, dejando las rodillas libres para moverse. El dinero también se ocultaba en corséts ortopédicos, que se utilizaban en el torso de estas mulas de cuello blanco. Por lo tanto, era posible llevar más de 500,000 reales por persona.

El disfraz de dinero era unido al cuerpo mezclado con plástico, papel y pañuelos; es decir, materiales que no activan los detectores de metales. Los aeropuertos brasileños tienen esteras de rayos X para equipaje, pero no para los pasajeros.

La cantidad transportada por mensajeros de Youssef, obviamente, no está registrada por la COAF.

En viajes cortos, el dinero era tomado en cajas de archivo de oficina (hasta 200,000 reales) y bolsas de basura, para no despertar sospechas, según una fuente consultada por Valor Económico.

Hubo docenas de mensajeros de Youssef y políticos; los ejecutivos a menudo visitaban la oficina del cambista en el barrio de Itaim, en el sur de la ciudad de São Paulo, para realizar los retiros de efectivo.

Cuando los pagos a políticos y a los ejecutivos de las compañías contratistas superaban los 6 millones de reales, Youssef alquilaba aviones. Las transacciones en el extranjero, que no fueron registradas por la COAF, se hicieron a través del llamado dollar cable, un intercambio de posiciones entre los distribuidores de moneda.

Youssef trabajó mucho con las cuentas de la calle 25 de Março , tradicionalmente una vía para comerciantes de gangas y regateo en el centro de São Paulo, quienes le prestaban sus cuentas de cheques para que pudiera recibir los pagos. A cambio, los comerciantes recibían un porcentaje de los depósitos.

Para enviar dinero al extranjero, Youssef tenía un sistema de cuentas en bancos fuera de Brasil, la contratación de servicios de consultoría, empresas fantasmas y fraudes de importación, creados para justificar las remesas o transferencias al exterior.

Youssef también identificó lagunas en el Sistema Integrado de Comercio Exterior (Siscomex), lo que redujo la supervisión de los contratos de tipo de cambio extranjero.

Youssef no operaba las cuentas a su nombre. En el extranjero, esta función la realizaba Leonardo Meirelles, uno de los socios de Labogen, un laboratorio que fue una de las empresas ficticias utilizadas por Youssef.

Una de las técnicas utilizadas para el lavado de dinero y la evasión fiscal destacada por los investigadores como la principal innovación del esquema fue el uso de empresas fantasmas que existían sólo en el papel, para simular las importaciones y enviar dinero supuestamente desviado de Petrobras en el exterior en transacciones aparentemente legítimas.

Este mecanismo, con docenas de operadores de divisas y ejecutivos de bancos brasileños, aseguraba las remesas en el extranjero, principalmente en bancos de Hong Kong y China, países con los que Brasil no tiene acuerdos de cooperación fiscal.

Las investigaciones señalan que uno de los contratistas realizaba pagos únicamente en el extranjero, y otro lo hacía sólo en efectivo en Brasil.

El esquema también incluye retiros que ocurrieron en la gasolinera Posto da Torre, en Brasilia, que pertenecía al operador cambiario Carlos Habib Chater, quien manejaba 375 cuentas bancarias.

Cerca de 11 millones de reales pasaron a través de sus cuentas entre el 2007 y el 2014.

Un socio de Chater, el acusado Ediel Viana da Silva, dijo en una Corte brasileña que el ex diputado y ex presidente del Partido Progresista, Pedro Corrêa, recibió dinero enviado por Youssef cuando fue a la estación de servicio.

    Los Personajes Principales

  • Paulo Roberto Costa, director de Abastecimiento en Petrobras del 2004 al 2012. Tras su primer arresto en marzo pasado, Costa denunció sobreprecios en contratos de la estatal con empresas constructoras para beneficiar a intermediarios y al gobernante Partido de los Trabajadores (PT), y a otros dos partidos aliados (PMDB y PP). En noviembre se comprometió a devolver 27 millones de dólares.
  • Renato Duque, ex director de Servicios de Petrobras, fue detenido junto a otras 26 personas con orden de prisión el 14 de noviembre, las autoridades bloquearon 720 millones de reales (277 millones de dólares) en bienes pertenecientes a 36 personas investigadas.
  • Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, fue ministra de Energía entre el 2003 y el 2005 y presidenta del Consejo de Administración de Petrobras del 2003 al 2010. En octubre ganó la elección para un segundo periodo en la Presidencia de Brasil.
  • Negocios Riesgosos

  • Rousseff autorizó, en el 2006, realizar un pago a la petrolera belga Astra Oil de 370 millones de dólares por 50% de una refinería en Pasadena, Estados Unidos. Petrobras compró en el 2008, el 50% restante por 1,180 millones de dólares.
  • La construcción de la refinería de Abreu e Lima en Pernambuco, Brasil, en el 2007, superó su presupuesto hasta 20,000 millones de dólares y apenas comenzó operaciones a finales de noviembre pasado.

Traducción de Antonio Becerril

abr