Además de la gasolina, hay otros 24 productos que han contribuido a la histórica inflación que ya alcanzó México en los primeros 15 días del año. De acuerdo con Finamex, Casa de Bolsa, el precio del limón registró un aumento de 71.32% anual; el aguacate incrementó su precio en 50.51% y el gas doméstico se inscribió una variación anual de 23.96 por ciento.

Estas alzas preocupan al director de Estrategia de Mercados en la firma, Guillermo Aboumrad, por que han motivado un claro traslado de presiones de estos productos en los precios de servicios, como los de taquerías, loncherías, fondas y torterías.

Tal como lo ha explicado Arturo Vieyra, economista de Banamex, el comportamiento de los precios de este segmento de alimentos preparados es un importante termómetro de la presión que están recibiendo estos prestadores de servicios, de los precios de productos agrícolas y ganaderos. Presión que ya están trasladando en el precio final que llega al consumidor.

Así, al paso de un año, este tipo de servicios de alimentos ha protagonizado un alza de 5.27%; no ha sido en la misma dimensión que la del limón, el aguacate o el gas, pero sí se encuentra por arriba de la inflación también anual en el periodo de 4.78% y obviamente, ha rebasado el rango superior del objetivo de inflación.

Entre los productos de mayores alzas, otros alimentos cocinados muestran también una variación de 4.76% anual, similar a la de la inflación en general.

Alimentos al alza

Al paso de estos 12 meses comparados, Finamex, basándose en las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), identifica entre los productos de mayores incidencia en la inflación al grupo de alimentos como tortilla de maíz, que evidenció un aumento de 6.04%, con lo que se rebasó la inflación general en el mismo lapso.

El frijol, cuyo precio mostró un incremento de 29.08% anual, superó seis veces la variación de los precios generales.

El pollo, que registró un alza anual de 5.56%, se ubicó por arriba de la inflación general; la carne de cerdo, que en un año generó un incremento de 8.83% en su precio, casi duplicó la inflación general.

Los refrescos envasados; leche pasteurizada y fresca, así como la cerveza, también superaron la tendencia del INPC en la misma medición anual.

Los motores públicos

De acuerdo con el radar de Finamex, entre los 25 genéricos con mayores incidencias, los precios públicos y tarifas administradas se encuentran entre los impulsores de la inflación general.

En su medida anual, la gasolina de bajo octanaje registró una variación de 26.04%, mientras la del gas doméstico natural fue de 23.96%; ambas fluctuaciones quintuplican la variación anual del INPC.

Según la información de la casa de bolsa, la gasolina de alto octanaje, se inscribió un aumento de 30.62% anual, que es seis veces el de la inflación a 12 meses. Además de los derechos por el suministro de agua, que alcanzaron un aumento de 4.88% anual, ligeramente arriba de 4.76% que alcanzó la inflación general. El gas doméstico LP mostró un alza de 6.03% a 12 meses.

Compensados por ?otros agropecuarios

En el informe trimestral más reciente del Banco de México, explican que la variación de algunos productos agropecuarios desde fines del año pasado ha ayudado a compensar los incrementos de productos como gasolina, gas y otros agropecuarios.

Así está el caso del precio del jitomate, que en su medida anual cayó 36.5% anual; tomate verde (-31.99%); chiles frescos (-20.36%) y pepino, cebolla y papa, por ejemplo.

Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, ha explicado que el nivel de los precios agropecuarios trae consigo una volatilidad muy superior a la de los precios en general y precisó que ha llegado a registrar más de cinco veces la variabilidad de los precios en general.

Es normal que los precios de los alimentos en promedio crezcan más y registren variaciones mucho más frecuentes y pronunciadas que los generales , admitió.

Reconoció que estas variaciones suelen tener efectos indeseables en quienes son más sensibles, que es la población más pobre y vulnerable .