España se ha convertido en el último de los cuatro países problema de Europa que decreta un ajuste fiscal.

Tras una sesión ordinaria, el Parlamento español aprobó una serie de operaciones que significarán el recorte al gasto público de 5,250 millones de euros para este año, unos 6,459 millones de dólares. Y otros 10,000 millones de euros, unos 12,304 millones de dólares para el 2011.

Con estas medidas, el Ejecutivo planea acelerar la consolidación fiscal demandada por la autoridad común europea, para regresar el déficit a 3% del PIB en el 2013.

Ésta es la meta que tienen también en común todos los miembros de la eurozona. Los recortes urgentes que recomendó el Banco Central Europeo (BCE) a los otros tres países problema, que son Grecia, Portugal e Italia, se han ido aprobando desde el 3 de mayo, generando las respectivas inconformidades del pueblo.

Así, en los cuatro países, que el mercado identifica con el acrónimo de PIGS, el común denominador ha sido el recorte de salarios públicos que va de 16% en Grecia; a 15% en España y Portugal y 10% en Italia.

El ajuste Griego supone el mayor recorte al gasto público de los cuatro, fue por 38,133 millones de dólares.

En Grecia, Portugal e Italia las autoridades anunciaron el aumento al IVA y España ha reconocido que está planeando una reforma tributaria que supone la aplicación de un impuesto suntuario.

Barbas a remojar

La intención de lograr una consolidación fiscal en Europa está pasando también por las economías industrializadas. Aunque el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, ha destacado que el tamaño del recorte va a diferir porque el punto de partida no es el mismo en cada país.

En Reino Unido, el nuevo primer ministro, David Cameron, anunció el ajuste al gasto público por 9,548 millones de dólares, meta que logrará con el recorte de empleo en la burocracia; congelación de contrataciones, y recortes en los programas de desarrollo de tecnologías de la información.

También prevén la creación del nuevo impuesto a los bancos, aumento al IVA, y recortes al gasto público de los departamentos de sanidad, defensa y desarrollo internacional.

Mientras, en Alemania, el ajuste podría ser por 29,531 millones de dólares, según la canciller Angela Merkel.

En Francia, el presidente Nicolas Sarkozy anunció el retiro de estímulos fiscales por 12,304 millones de dólares que consistirán en el congelamiento de gastos públicos, pensiones y pagos de intereses entre el 2011 y el 2013.

[email protected]