La economía de Rusia se contrajo un 3.7% el año pasado, según datos preliminares divulgados, y una gran cantidad de indicadores económicos sugieren que el deterioro está lejos de ser superado.

Moscú está enfrentando dificultades para salir de la recesión en momentos en que el precio del petróleo, su principal exportación, se desplomó nuevamente y mientras crece la preocupación por el devenir de la economía mundial.

La contracción de Rusia en el 2015 fue levemente mejor que 3.8% estimado por analistas en un sondeo de Reuters en diciembre. Pero otros indicadores económicos oficiales publicados el lunes mostraron que la adversidad continúa y que hay cierto deterioro respecto de meses previos.

Las ventas minoristas cayeron 15.3% interanual en diciembre, en línea con los pronósticos, tras retroceder un 13.1% en noviembre. El dato lleva cuatro meses seguidos en terreno negativo de dos dígitos.

La inversión de capitales se redujo 8.7% interanual, comparado con una caída de 4.9% en noviembre, revirtiendo una tendencia en la parte final del 2015 que había sugerido cierta mejora en las condiciones para los productores. Los analistas esperaban una merma de 5.1% para diciembre.

Los salarios reales, por su parte, retrocedieron 10%, apenas un poco menos del 10.4% de reducción el mes previo, pero peor que 9% de declive previsto en promedio.

"Los datos destacan que si bien lo peor de la crisis en Rusia ya pasó, la economía aún sigue extremadamente débil", dijo William Jackson, economista de mercados emergentes de Capital Economics.

"La última caída en los precios del crudo y el deterioro del rublo indican que está aumentando la probabilidad de un segundo año consecutivo de recesión", añadió.

mfh