La economía a nivel internacional es menos resiliente, es decir, tiene una menor capacidad de recuperarse ante algún evento adverso, informó la reaseguradora Swiss Re.

En su estudio Clasificando la Resiliencia: una Primicia para el Mercado de Seguros y las Economías Globales, refiere que la economía global hoy en día es menos resiliente en comparación con el 2007, previo a la crisis financiera, de acuerdo con el Índice de Resiliencia Macroeconómica.

Este índice utiliza datos del 2007 al 2018 de 31 países, los cuales representan alrededor de 75% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. El análisis arrojó que 80% de los países tiene menor resiliencia a la mostrada en el 2007.

En el 2007, el índice mundial se ubicó en 0.66 puntos,  el año pasado disminuyó a 0.61 puntos.

“Los principales factores determinantes de esta tendencia han sido el agotamiento de las opciones de política monetaria en numerosas economías desarrolladas y un entorno operativo lleno de desafíos para el sector bancario, aun cuando las entidades financieras se han hecho más fuertes desde la crisis”, explicó Swiss Re.

Añadió que al considerar las posibilidades de recesión de Estados Unidos para el siguiente año, así como la repercusión global de ello, es muy importante evaluar la resiliencia de las economías.

“En conjunto, hoy en día el margen para aplicar políticas anticíclicas frente a las sacudidas económicas es menor de lo que era en el 2007. La política monetaria excesivamente acomodaticia de los últimos años deja un reducido margen de maniobra a los bancos centrales de cara al futuro, al tiempo que incrementa su dependencia de los mercados financieros. Es probable que eso, unido a un insuficiente avance de las reformas estructurales, provoque recesiones aún más prolongadas en el futuro”.

Suiza, Canadá y Estados Unidos son los países con mayor resiliencia económica; sin embargo, mostraron una disminución respecto al 2007: Suiza pasó de 0.89 a 0.84 puntos; Canadá de 0.83 a 0.81, y Estados Unidos de 0.85 a 0.79 puntos.

En el otro extremo, Grecia resultó la nación con la menor resiliencia con una caída considerable desde 0.29 puntos del 2007 a 0.06 puntos el año pasado. Le siguió Italia, que pasó de 0.44 a 0.30 puntos, y Brasil que, aunque mejoró al pasar de 0.25 a 0.34 puntos, se encontró en los últimos tres lugares.

Sólo seis países de los 35 mostraron avances, entre ellos figura México que se ubicó en la posición 24, su nivel de resiliencia pasó de 0.48 a 0.51 puntos. Japón, China, Australia, Turquía y Brasil fueron los otros países que aumentaron su resiliencia.

Mejora en los hogares

No obstante, en los índices independientes de resiliencia se mostró que, en el caso de los hogares, la resiliencia ante las principales áreas de riesgo —catástrofes naturales, mortalidad y gasto en salud— ha mejorado en la mayoría de las regiones desde el siglo pasado.

El índice global pasó de 55 a 54 del 2000 al 2018, el de las economías emergentes pasó de una valoración de 32 a 36, mientras que en las economías avanzadas de 60 a 63 puntos.

Sin embargo, la brecha de protección, es decir, aquellos activos que no están asegurados, alcanzó 1.2 billones de dólares al cierre del 2018, lo cual supone un récord histórico. Si bien la brecha es muy grande, esto también es una oportunidad para las compañías aseguradoras no sólo para estimular la resiliencia, sino para incrementar su negocio.

“Las principales conclusiones que debemos extraer en el ámbito de los riesgos individuales son el aumento de la resiliencia global de los mercados avanzados a los riesgos derivados de catástrofes naturales, y el fortalecimiento de la protección contra la mortalidad en los mercados emergentes”.