La economía mexicana mostró señales de mejora durante los meses de agosto y septiembre, de acuerdo con los datos que arrojó el Sistema de Indicadores Cíclicos, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Tanto el Indicador Coincidente –que refleja el estado general de la economía– como el Indicador Adelantado –que busca señalar con anticipo los puntos de giro– volvieron a mostrar incrementos en los meses de referencia.

“Tomando en conjunto la lectura de los dos indicadores del Sistema de Indicadores Cíclicos, señalan que la economía mexicana actualmente sigue creciendo considerablemente por debajo de su tendencia de largo plazo, pero que viene cerrando esta diferencia paulatinamente”, publicó en Twitter Julio Santaella, presidente del Inegi.

En agosto el Indicador Coincidente continuó ubicándose por debajo de su tendencia de largo plazo al reportar un valor de 96 puntos, pese al incremento de 0.54 puntos respecto al mes previo. Con ello, hiló tres meses de avances.

“Es importante mencionar que el Indicador Coincidente refleja el impacto significativo causado por la contingencia de la pandemia del Covid-19; sin embargo, la magnitud de su caída o de su recuperación no debe considerarse como una medida de la contracción o recuperación de la actividad económica, sino como una indicación de la fuerza de la señal que presenta”, aseveró el Inegi.

El avance del Indicador Coincidente se debió a que cinco de sus seis componentes presentaron avances en agosto, en donde el Indicador de la Actividad Industrial registró la mayor mejora con 1.59 puntos. En tanto, los Asegurados Trabajadores Permanentes en el IMSS registró una disminución de 0.48 puntos respecto al mes previo.

El Indicador Adelantado, por su parte, se ubicó en septiembre en 100.1 puntos, apenas por encima de su tendencia de largo plazo. El crecimiento que se presentó en este mes fue de 0.31 puntos, con lo que hiló cuatro meses al alza.

Cuatro de los seis componentes del Indicador Adelantado mostraron crecimientos en septiembre. La Tendencia del Empleo en las Manufacturas y el Índice S&P 500 fueron los dos componentes con mejor desempeño, con un aumento de 0.23 puntos. En contraste, la Tasa de Interés Interbancaria fue el que registró mayor disminución con 0.34 puntos.