La economía mundial crecerá en el 2018 a un ritmo mayor al anticipado, sobre todo debido a la reducción de impuestos en Estados Unidos, pero las tensiones comerciales amenazan con perjudicar meses de expansión global sincronizada, indicó el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés).

El IIF, una asociación global que agrupa a firmas del sector financiero, elevó su pronóstico de crecimiento global para este año en 0.2 puntos porcentuales a 3.5%, tras elevar su proyección de Estados Unidos a 2.9 por ciento.

La economía estadounidense creció 2.3% el año pasado, según  el IIF, que había previsto una expansión de 2.4% para este año antes de que entrara en vigencia un recorte impositivo.

“Tenemos a Estados Unidos, donde hay un importante estímulo fiscal debido a la reforma y esto va a impulsar el consumo y la inversión”, dijo Sergi Lanau, economista jefe adjunto del IIF.

Según el informe, un crecimiento mayor de Estados Unidos es “el motor clave de la revisión al alza”. No obstante, el crecimiento sincronizado que registró la economía mundial en el 2017, por primera vez en una década, está empezando a mostrar fisuras, con exportadores presionados por la incertidumbre en el plano comercial a nivel global.

El Instituto consideró el salto de la inflación (por el alza en el crudo) como un riesgo para el crecimiento.

Pero Lanau dijo que cree que “en el segundo semestre del año los precios del petróleo se moderarán, especialmente porque cuando los precios suben los productores estadounidenses de esquisto incrementan la producción”.

Entre las principales economías emergentes, el reporte destacó el continuo crecimiento de Brasil después de una profunda recesión en el 2015-2016, con una proyección de crecimiento de 2.7% para este año.

China crecería a un ritmo levemente menor a 6.7%, comparado con 6.9% del 2017; India probablemente acelere su expansión a 7.9% desde 6.4% el año pasado. El IIF además emitió su primera estimación de crecimiento mundial para el 2019 en 3.4 por ciento.