El Banco Mundial (BM) recortó sus expectativas de recuperación para la economía global a 4% este año, tasa que incorpora una ligera corrección desde 4.2% estimado hace seis meses.

Esta previsión responde a la incertidumbre que persiste sobre la estrategia de vacunación contra el coronavirus y que su distribución sea uniforme en todo el planeta.

Al interior de sus Perspectivas Económicas Mundiales, divulgadas desde la sede del BM en Washington, sostuvieron la pertinencia que las autoridades continúen proporcionando apoyo en transferencias de efectivo bien focalizadas vía subsidios salariales y en apoyo al desempleo. Esto, mientras arman planes para estabilizar las finanzas públicas.

Para las economías avanzadas en su conjunto, los expertos del Banco Mundial dejaron el pronóstico para el 2020, en un desplome de 5.4% y estimaron para este año, un rebote de 3.3 por ciento. 

En tanto, para las economías emergentes y en desarrollo, prevén una caída de 2.6% en el 2020 y un rebote estadístico de 5% para el año en curso.

Recuperación gradual con salud

En el documento destacan que la recuperación será gradual para todos los países, y vendrá acompañada de la reducción de casos de contagio y la relajación de medidas de distanciamiento.

El argumento es que mientras más certidumbre se alcance, mayor será la participación del consumo, decisiones de inversión y demanda de servicios.

Por ahora, en las economías con altos niveles de contagio “las firmas mantienen cautela conforme se observa una recuperación de la demanda agregada”.

Enfatizaron que “el lanzamiento de las vacunas junto con políticas monetarias acomodaticias, pueden apuntalar condiciones financieras benignas”.

Latinoamérica, la más afectada

La institución matizó su pronóstico sobre la caída del PIB mundial para el año pasado al prever una tasa negativa en 4.3% desde una estimación previa de -5.2 por ciento.

Los expertos del Banco Mundial destacaron que el colapso de la actividad económica global por la pandemia fue “ligeramente menos severo de lo esperado” gracias a contracciones menos profundas de las principales economías avanzadas y la recuperación más sólida de China.

No obstante, subrayaron que “las perturbaciones económicas en muchas otras economías en desarrollo y emergentes fueron peores de lo esperado, lo que dio como resultado un predominio de recortes de calificación incluso en grandes economías como Argentina, India, México y Tailandia.”

El ímpetu de la reapertura que experimentaron las economías avanzadas en el segundo trimestre y el aumento en la movilidad social, favoreció a mejorar el pronóstico, argumentaron expertos del organismo.

En el documento, los economistas del Banco Mundial destacaron que en América Latina se encuentran cuatro de los emergentes con mayor letalidad en la pandemia: Brasil, México, Perú y Argentina.

Así, destacaron entre las que experimentaron grandes brotes internos, a uno de los tres grupos de economías con mayores desplomes: Argentina (-10.6%), México (-9%) y Perú (-12%) y Brasil (-4.5 por ciento).

Y por tener a los tres gigantes latinoamericanos copados por este deterioro sanitario, consideran que son los que guiaron a la caída más profunda en la actividad económica regional.

Plantearon que a nivel regional, es Latinoamérica y el Caribe será la zona con peor desempeño en el 2020, al registrar una caída de 6.9% seguida por Asia Meridional, de -6.7 por ciento.

Los países de Oriente Medio y norte de África experimentaron una contracción menos aguda, de 5%; Europa y Asia Central un desplome de 2.9% y África al sur del Sahara, una contracción de 3.7 por ciento.

Avanzadas y un mejor diagnóstico

Para las economías avanzadas, específicamente para Estados Unidos, estiman una contracción de 3.6% y para este año un rebote estadístico de 3.5%, medio punto inferior a la previsión anterior.

Mientras la eurozona tendría el año pasado un desplome de 7.4%, el más agudo del mundo avanzado.

Para China, la emergente más avanzada, estimaron un PIB de 2% para el 2020, cuando irrumpió el virus de la pandemia en su territorio, y para este año, anticipan un crecimiento de 7.9% que claramente compensará el terreno perdido.

ymorales@eleconomista.com.mx