El Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos experimentó una contracción anualizada de 5% en el primer trimestre del año como consecuencia del impacto de la pandemia de Covid-19, frente al crecimiento de 2.1% observado en el trimestre precedente, según la tercera estimación del dato presentada el jueves por la Oficina de Análisis Económico del gobierno.

Este dato supone confirmar la segunda estimación de la contracción publicada en mayo, cuando se revisó a la baja la proyección inicial en dos décimas.

La oficina volvió a alertar de que los efectos económicos completos de la pandemia no se pueden cuantificar, ya que los datos en los que se basa todavía están incompletos y tardarán en actualizarse. Además, el impacto completo de la crisis del Covid-19 sólo comenzó a notarse en el país a partir de la tercera semana de marzo.

La economía estadounidense no experimentaba una contracción tan severa desde el cuarto trimestre del 2008, en plena crisis, cuando el PIB del país estadounidense observó una caída de 8.4 por ciento. Asimismo, se trata de la primera contracción de la economía desde el primer trimestre del 2014.

Prácticamente todos los componentes del PIB registraron datos negativos en el primer trimestre. El gasto de los hogares se contrajo 6.8%, frente al incremento de 1.8% del cuarto trimestre, lo que supone la peor lectura del dato desde el segundo trimestre de 1980.