Washington.- La Reserva Federal dijo que la recuperación de la economía estadounidense había perdido impulso este año, pero se abstuvo de lanzar un nuevo estímulo monetario pese a señalar que no descartaba comprar más bonos en el futuro.

Los funcionarios de la Fed afirmaron en el comunicado posterior a su reunión mensual que la economía se había "desacelerado en alguna medida" y reiteraron su decepción con la lenta baja de la tasa de desempleo.

Pese a no anunciar medidas concretas, la Fed dijo que estaba preparada para hacer más con miras a apuntalar a la economía.

Algunos en el mercado podrían verse decepcionados porque la Fed no extendió más allá de fines del 2014 su promesa de mantener bajas las tasas de interés.

"El comité seguirá de cerca la información sobre los acontecimientos económicos y financieros y proveerá una expansión (monetaria) adicional de ser necesario", dijo la Fed en su comunicado.

EXPECTATIVA POR ANUNCIO DE BERNANKE

La Fed se reúne un día antes de un encuentro clave del Banco Central Europeo, después de que su presidente, Mario Draghi, desatara las especulaciones sobre nuevas compras de bonos españoles e italianos por parte del BCE al decir que haría "todo lo posible por preservar el euro".

Los inversores culpan a la crisis europea por al menos parte de la desaceleración estadounidense, ya que el comercio entre los dos gigantes económicos se frena y los temores a una nueva turbulencia financiera mantienen a la defensiva a empresas y consumidores por igual.

Contra ese contexto oscuro, muchos creen que el presidente de la Fed Ben Bernanke podría usar su discurso en el encuentro del banco central en Jackson Hole, Wyoming, en agosto, para enviar un mensaje fuerte a los mercados.

El funcionario usó ese foro en el 2010 para comunicar la intención de la Fed de impulsar una segunda ronda de flexibilización cuantitativa, o QE2.

Una tercera versión de la QE probablemente involucraría algún componente de deuda inmobiliaria mientras la Fed intenta reavivar un sector de bienes raíces que finalmente da algunas señales de curación.

Entre las herramientas que ha indicado Bernanke que están en consideración está el bajar la tasa de interés que paga la Fed a los bancos por estacionar sus reservas en el organismo monetario, actualmente en 0.25%, lo que los podría llevar a prestar más.

Otra medida podría ser el impulso de un programa de financiamiento para crédito como el que recientemente implementó el Banco de Inglaterra, con el que la Fed podría ofrecer créditos baratos de corto plazo a los bancos a cambio de garantías de que los bancos reanudarán el crédito a los individuos y las firmas.

La última opción aún requiere algo de estudio, dijo Bernanke en su última conferencia de prensa, de junio.

apr