El crecimiento económico de Estados Unidos se aceleró en el primer trimestre, pero las presiones inflacionarias fueron mucho más débiles de lo que se pensaba inicialmente, lo que apoya la decisión reciente de la Reserva Federal (Fed) de suspender alzas de tasas de interés.

También hubo indicios de que el impulso de las exportaciones y de los inventarios se desvaneció a principios del segundo trimestre. La industria, las ventas minoristas, la vivienda y las exportaciones cayeron en abril.

El banco central de Estados Unidos suspendió a principios de este año una campaña de tres años de endurecimiento de la política monetaria, borrando pronósticos de un alza de tasa de interés en el 2019. La Fed había subido el costo de los préstamos cuatro veces en el 2018.

El Producto Interno Bruto (PIB) creció a una tasa anualizada de 3.1%, informó el gobierno en su segunda lectura del indicador para el primer trimestre. El resultado se compara con 3.2% estimado el mes pasado.

La economía había crecido a una tasa de 2.2% en el periodo octubre-diciembre.

Un índice de inflación seguido por la Fed subió a 1% en el último trimestre, en lugar de 1.3% que reportado antes. Los responsables de la entidad probablemente minimicen el crecimiento acelerado del último trimestre y se centren en la débil demanda interna y la inflación cuando se reúnan en junio.

La revisión del crecimiento del PIB del primer trimestre estuvo en línea con las expectativas de los economistas.

Excluyendo el comercio, los inventarios y el gasto del gobierno, la economía creció a una tasa de 1.3%, como se informó el mes pasado, el ritmo más lento desde el segundo trimestre del 2013.

La economía cumplirá 10 años de expansión en julio, el periodo más largo de crecimiento del que se tenga registro.