La actividad económica de Brasil se estancó en enero, según datos del Banco Central conocidos el lunes, reflejando los problemas del Gobierno para retomar el crecimiento mediante agresivos recortes de tasas de interés y exenciones tributarias.

El índice de actividad económica IBC-Br del Banco Central de Brasil, un cálculo del dato de Producto Interno Bruto (PIB), cayó un 0.13% en enero respecto a diciembre, dijo el lunes el banco.

El Banco Central también revisó a la baja el dato mensual de diciembre para reflejar un alza del 0.49% desde un incremento del 0.57% reportado originalmente.

La sexta mayor economía del mundo creció un 2.7% el año pasado, bastante por debajo de sus pares latinoamericanos, dados los problemas de las manufactureras locales con los altos impuestos, mayores costos laborales y una apreciación de la moneda local.

La producción industrial declinó un 2.1% en enero respecto a diciembre.

La presidenta Dilma Rousseff ha puesto como prioridad de su Gobierno este año acelerar el crecimiento, después de que la economía se frenara abruptamente en su primer año en el cargo. En las últimas semanas, el Gobierno retiró impuestos a las transacciones financieras para ciertas operaciones empresariales con el fin de acelerar las exportaciones.

El Banco Central rebajó en marzo la tasa referencial de interés Selic en 75 puntos básicos, más de lo esperado, a un 9.75%, su menor nivel en casi dos años.

El banco ha dicho que la tasa podría bajar a un mínimo histórico del 8.75% en los próximos meses, para ayudar a que la economía recupere el ritmo en el 2012 y 2013.

El Banco Central prevé un crecimiento del 3.5% en el 2012, mientras que los analistas esperan una expansión un poco menor.

RDS