El Banco Mundial reconoce que existe el riesgo de una desaceleración mayor a la esperada en la economía de China, en la eventualidad de menor disponibilidad de crédito en el mercado y un aumento de la volatilidad global.

En su reporte semestral Global Economic Prospects , mantiene como escenario base una expansión del gigante asiático de 6.7% para el 2016, una tasa que no se sostendrá para los próximos dos años, en los que estima que habrá un crecimiento de 6.5 por ciento.

Esta desaceleración afectará al crecimiento mundial, pues además de la menor aportación china a la demanda, Brasil y Rusia se mantendrán en una recesión.

Por ello es que el comercio mundial ha registrado los peores datos en décadas, como ha asegurado la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena.

De esta manera, el diagnóstico general del BM es: Debilidad de la recuperación en los mercados emergentes que afectará notablemente el crecimiento mundial en el 2016 .

De acuerdo con el BM, la economía mundial se acelerará moderadamente para crecer 2.9% este año.

Los efectos secundarios derivados de los principales mercados emergentes limitarán el crecimiento de los países en desarrollo y pondrán en peligro los logros obtenidos en los esfuerzos por reducir la pobreza, lamentaron.

Entre las economías de Asia Pacífico y del Este, el motor del crecimiento estará en Myanmar, con una expansión de 7.8%, y Lao, cuyo pronóstico está en 7 por ciento.

En tanto, a la cola del crecimiento regional estará Mongolia con un PIB de 0.8% y Tailandia, con 2 por ciento.

Para las economías avanzadas, la expansión este año estará en 4.8%, lo que es una aceleración desde 4.3% del 2015.

TPP de bajo impacto

En un apartado especial, el BM analiza el impacto económico que tendrá el Acuerdo de Alianza Transpacífico (TPP), donde participa México, y proyecta que para el 2030 impulsará el crecimiento de los miembros en una proporción de 0.4 a 1.1 puntos porcentuales.

Los principales beneficios estarán derivados de las reducciones en tarifas no arancelarias, lo que particularmente favorecerá al sector servicios.

En el análisis, evalúan los efectos individuales para los miembros y ahí resulta que para los países del NAFTA, incluido México, el impacto será pequeño, en el orden de 0.6 puntos del PIB adicionales, porque representará un incremento del comercio modesto .

Sobre todo, destacan, porque hay muchas barreras arancelarias con los miembros asiáticos que tendrán que irse ajustando en los próximos 15 años, antes de ver un flujo mayor de comercio.