Peor de lo esperado fue el desempeño de la economía chilena para octubre, mes que marcó el inicio de la crisis social, lo que fue suficiente para dejar al Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) en niveles que no se veían desde la crisis del 2009, al evidenciar una caída de 3.4% en comparación con el mismo período del año anterior, revelaron cifras del Banco Central de Chile.

De acuerdo con el consenso de los analistas, la caída esperada para el Imacec de octubre iba entre 0.5 y 3%, siendo el dato, además, el registro más bajo desde julio del 2009, cuando el índice cayó 3.5 por ciento.

El reporte del central dicta que la serie desestacionalizada disminuyó 5.4% respecto del mes precedente, y 3.5% en 12 meses. El mes registró la misma cantidad de días hábiles a octubre del 2018. El Imacec no Minero evidenció un descenso de 4 por ciento. Fue afectado por el desempeño de las actividades de servicios, comercio e industria manufacturera.

Desde el gobierno, el primero en reaccionar a través de su cuenta de Twitter fue el ministro de Economía, Lucas Palacios, quien realizó un llamado para apoyar a las pymes, además de calificar a la cifra como “lamentable”.

Esto, a su juicio, “refleja el impacto social de violencia en nuestro país: pérdida de empleos, baja recaudación tributaria para financiar planes sociales, destrucción de miles de emprendimientos”.

El economista jefe de Scotiabank, Jorge Selaive, comentó a través de su cuenta de Twitter, y calificó el dato como un “desplome mayúsculo” que “sobrepasa todas las proyecciones”.

“Esta contracción resulta en una relevante pérdida de producto que en gran medida no será recuperada”, afirmó.

Sombra de una recesión

En tanto, el director del Centro de Investigación de Empresa y Sociedad y académico de la Universidad del Desarrollo, Hernán Cheyre, explicó que esta caída “no debería sorprender, considerando que el país estuvo semiparalizado luego del 18/10”. Y agregó que “noviembre va a ser malo también, y de persistir la violencia e incertidumbre tampoco debería sorprender un 2020 con caída de inversión y PIB negativo”.

Mientras, el director de Estrategia de Inversiones para América Latina de BlackRock, Axel Christensen, comparó el negativo comportamiento económico con la magnitud de una catástrofe natural: “Hace una referencia que en educación, transporte, servicios empresariales, restaurantes y hoteles da cuenta de una caída. Esto fue como si el país sufriera un terremoto en toda su magnitud”.

Un panorama sombrío es el que describe el exministro de Economía, José Ramón Valente, producto del “gran frenazo” que comienza a ser palpable.

“La oscura sombra de una recesión autoinfligida está empezando a eclipsar la economía de nuestro país. Lo peor está por venir: desempleo, quiebras de empresas y frustración de emprendedores”, comentó a través de su Twitter.

Por otro lado, los datos de la Dirección del Trabajo reflejan un escenario dramático respecto a las causales utilizadas por los empleadores para desvincular a sus trabajadores. Entre octubre y noviembre de este año 99,678 personas han sido notificadas de su desvinculación. De esa cifra, 79,532 personas han sido despedidas desde el 18 de octubre.