El Consejo de los Cinco Sabios en Economía de Alemania, así como varios de los más prestigiosos institutos alemanes de investigación económica, coincidieron el miércoles en pronosticar que la economía del país europeo está creciendo de tal forma que se está sobrecalentando.

El auge es imparable, informó este miércoles el Instituto de Economía Mundial en Kiel, y agregó que Alemania crecerá 2.5% en el 2018 y 2.3% en el 2019, pero advirtió que se está empezando a registrar un sobrecalentamiento.

El director del Centro de Pronósticos de ese Instituto, Stefan Kooths, declaró este miércoles que “la interrogante no es en dónde hay signos de sobrecalentamiento de la economía (alemana), sino en dónde no los hay“.

Puso de relieve que el aumento de la producción está siendo cada vez más limitado por los cuellos de botella en la capacidad de las empresas e industrias de responder a la creciente demanda.

La capacidad de las empresas industriales está completamente saturada y éstas se encuentran tomando más pedidos de los que realmente pueden producir.

En el sector de prestación de servicios, el cuello de botella radica en la escasez de fuerza de trabajo. También otras ramas de la economía alemana padecen actualmente la falta de personal.

Los sueldos y honorarios han subido como nunca lo hicieron en mucho tiempo y se calcula que en el 2018 se elevarán en 5.0% y en el 2019 en 4.7 por ciento.

El motivo de preocupación es el posible conflicto comercial con Estados Unidos. El Consejo de los Cinco Sabios puntualizó que para que el auge global continúe en marcha se requiere de un comercio mundial que funcione sin obstáculos.

Ese consejo independiente, que está formado por cinco de los mejores expertos en economía del país tiene, entre otras tareas, la función de asesorar al gobierno alemán.

“Una espiral de medidas proteccionistas tendría claras repercusiones negativas sobre la economía global y sobre la alemana”, fue la exhortación que dirigió ese gremio al gobierno del país europeo.

Los Cinco Sabios informaron que la economía de Europa se encuentra en una fase de alto crecimiento. Estimaron el alza del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2018 en 2.3 por ciento. En otoño pasado habían estimado que éste sería de 2.2 por ciento.

Los frenos de ese auge en la economía europea radican en la falta de personal en el mercado de trabajo, así como la sobrecarga que experimentan la maquinaria y las plantas de producción.

En cuanto a la economía de Alemania, el aumento del PIB será de 1.8% en el año en curso y de 2.2% en el 2019.

El Instituto Ifo de investigación económica con sede en Munich presentó una estimación aún más elevada. El PIB alemán crecerá 2.6% en el año en curso y en el 2019, 1.9 por ciento.

Argumentó que los factores que juegan un papel en ese desarrollo son la disminución masiva de impuestos sobre el ingreso en Estados Unidos, así como un fuerte auge económico en la Unión Europea (UE), que a su vez generan una demanda cada vez mayor de bienes y servicios alemanes.

El instituto de investigación económica RWI-Leibnitz, también elevó su pronóstico de la coyuntura alemana para este año de 2.2 a 2.4%, y para el 2019 en 1.9 por ciento.

El director de ese Instituto en el Área de Coyuntura Económica, Roland Döhrn, consideró que el fuerte crecimiento económico en Alemania del primer trimestre del 2018 posiblemente se reduzca algo en el curso del año. La razón residirá en cuellos de botella cada vez mayores en la economía alemana por escasez de fuerza de trabajo y de suficiente maquinaria.

En el pronóstico del instituto Kiel, uno de los más importantes de Alemania en cuanto a investigación económica, afirmó que ese impulso que experimenta la economía alemana procede tanto del extranjero a través de comercio multilateral e inversión, como doméstico.

La economía nacional de Alemania está en crecimiento. Debido a que la situación sigue tornándose mejor en el mercado de trabajo alemán y las contribuciones al fisco siguen bajando, el consumo doméstico va a crecer en el 2019 a 2.2%, el nivel más alto desde 1999.

En esa situación juegan también un papel la disminución de la contribución para el seguro del desempleo, el aumento de la pensión que ahora se dará a las madres en Alemania por los años que pasaron criando a sus hijos, el incremento del dinero que el fisco paga por cada hijo, así como la puesta en marcha de diversos programas de inversión y para fomentar la economía.

Sin embargo, el criticado superávit de la balanza comercial de Alemania seguirá agrandándose,principalmente por parte del Fondo Monetario Internacional y otros organismos.