Estados Unidos comenzará a realizar maniobras contables a partir de hoy para evitar un default, a la espera de que el Congreso acuerde el nuevo tope del endeudamiento del gobierno federal, que vence este día.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijo en una carta al Congreso que utilizaría “medidas extraordinarias para evitar temporalmente el incumplimiento de Estados Unidos de sus obligaciones financieras”.

En septiembre pasado, como parte de un compromiso con la oposición demócrata, el gobierno obtuvo una prórroga temporal del límite de la deuda hasta el 8 de diciembre.

El Congreso de Estados Unidos tiene la prerrogativa de elevar el tope de la deuda federal, que actualmente es de 20 billones de dólares.

Un incumplimiento de pagos de Estados Unidos, primer deudor del planeta, sería catastrófico para el mundo financiero.

Sin embargo, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, el gobierno puede usar medidas contables técnicas, como retrasar las inversiones en los fondos de jubilación de los empleados públicos o cesar la emisión de títulos municipales, lo que hará a partir de hoy para poder operar sin pedir más préstamos hasta finales de marzo o principios de abril.

Como último recurso, Estados Unidos también puede declarar el cierre de los servicios administrativos.

Eso sucedió en otoño del 2013, cuando el gobierno de Barack Obama no pudo lograr acuerdo sobre el financiamiento federal con los republicanos en el Congreso y los servicios gubernamentales tuvieron que cerrar durante dos semanas.

“Honrar el crédito de Estados Unidos es un compromiso crucial”, escribió el miércoles el secretario del Tesoro.

NO HABRÁ CIERRE, dicen republicanos

Los republicanos prometieron que aprobarán una propuesta a fin de evitar un cierre parcial del gobierno este fin de semana, aplacando temores de que las discrepancias sobre el presupuesto dejarían a las entidades federales sin fondos.

“Estoy satisfecho con la situación que tenemos”, dijo el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, antes de una votación para financiar entidades públicas hasta el 22 de diciembre. La aprobación para usar fondos federales vence la medianoche del viernes si no prospera la propuesta. Se anticipa que el Senado también dará luz verde.