La economía estadounidense sufrió una espectacular contracción en el segundo trimestre del año debido a la pandemia por el Covid-19, con una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 32.9% a tasa anualizada, según los datos del Departamento de Comercio publicados el jueves.

La contracción, que es menor a las expectativas de los analistas, igualmente marca el peor desempeño de la historia, desde que comenzaron los registros en 1947.

Estas cifras publicadas por el Departamento de Comercio muestran el crecimiento anualizado, por lo que no son comparables con los indicadores que usan otras economías.

El Departamento de Comercio indicó que “la caída del PIB refleja la respuesta a la crisis de Covid-19, que implicó medidas de confinamiento entre marzo y abril, que fueron parcialmente compensadas por la reapertura de una parte de la actividad en algunas regiones del país entre mayo y junio”.

La contracción del PIB se debe en gran medida a la caída del gasto en consumo, que es el principal motor del PIB, que se desplomó 34.6% en el segundo trimestre.

Los gastos en servicio, un sector que sufrió de lleno el golpe de la crisis, registraron una reducción de 43.5 por ciento.

En tanto las inversiones privadas cayeron 49 por ciento. Por el contrario, el gasto del gobierno federal subió 17.4% debido a los paquetes de ayuda para los hogares y las empresas para combatir la crisis.

En el primer trimestre, la caída del PIB fue de 5%, lo que puso final de manera abrupta al ciclo alcista más largo en la historia de Estados Unidos, que se prolongó durante más de 10 años.

Además, las solicitudes de desempleo aumentaron 1.4 millones en la última semana. De esta manera, desde marzo, aproximadamente 50 millones de estadounidenses han solicitado la ayuda por desempleo.

La caída de 32.9% es la primera lectura del PIB, que coincide con las proyecciones de la Reserva Federal (Fed), quien auguró un escenario económico negro y, además, alertó sobre los riesgos que está generando la pandemia del coronavirus.

En cuanto a la situación económica de Estados Unidos, el analista de IG Aitor Méndez apuntaba que la primera lectura del PIB arroja una caída menor a la esperada, aunque eso no oculta que son los peores datos de la historia del país, “con unos números más propios de un país en guerra”.

“Es de esperar que se produzca un fuerte rebote en el próximo trimestre tras la reapertura de la economía, pero cabe recordar que todo lo que no sea una recuperación de 50% en el siguiente trimestre alejará definitivamente la utópica idea de una recuperación de la economía en forma de V”, sentenció el analista.