La muerte del líder terrorista Osama Bin Laden tendrá un efecto moderado sobre la actividad económica en Estados Unidos, aunque se espera un impacto positivo sobre la confianza del consumidor, afirmó Miguel Messmacher Linartas.

El jefe de la Unidad de Planeación Económica de la Hacienda Publica argumentó que si bien es una noticia positiva, probablemente no habrá cambio dramático en la situación del ciclo económico en la Unión Americana.

El funcionario de la Secretaría de Hacienda recordó en conferencia de prensa que el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos registró una desaceleración trimestral en los primeros tres meses de 2011, debido a factores climáticos temporales, a decir de las autoridades de ese país.

Sin embargo, dijo, los dos campos más importantes para México, la producción manufacturera y las importaciones, se aceleraron en el primer trimestre del año, lo que evitó que la economía mexicana sufriera algún deterioro.

Messmacher Linartas resaltó en ese sentido que ante la muy fuerte reactivación de las manufacturas e importaciones estadounidenses, se espera que estos dos rubros se mantengan en niveles elevados en los siguientes meses, con el consecuente impacto positivo para México.

Al respecto, el funcionario subrayó que en el primer trimestre del año la economía mexicana creció a un ritmo elevado, a una tasa de 5.0%, por lo cual la Secretaría de Hacienda elevó su expectativa de 4.0 a 4.3% para 2011.

Indicó que en enero pasado, la inversión fija bruta aumentó 9.0% real, lo que impulsa un crecimiento de la capacidad instalada, es decir un elemento importante para asegurar que la recuperación económica sea sostenida hacia adelante.

El funcionario destacó que al 31 de marzo, el número de trabajadores afiliados al IMSS se ubicó en 14 millones 842 mil 350 personas, lo que implicó un crecimiento de 671,570 plazas, un alza de 4.7% anual.

A su vez, dijo, la inflación se ubicó en 3.04% anual en marzo, mientras que el financiamiento de la banca comercial y de desarrollo creció 8.0% en febrero pasado.

No obstante, dijo, persisten elementos de riesgo asociados a la situación fiscal y financiera de algunas economías desarrolladas, aunado a los acontecimientos políticos en Medio Oriente y Norte de Africa, que impulsan el incremento en los precios del petróleo.

Un mayor precio del crudo brinda fortaleza a la situación fiscal de México, pero indirectamente puede limitar el crecimiento de países importadores de petróleo, comentó el jefe de la Unidad de Planeación Económica de la Hacienda Publica.

apr