El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dijo en la Eurocámara que la incertidumbre ligada a factores globales, incluida la “amenaza” de un mayor proteccionismo, se hizo “más prominente”, aunque los riesgos para el crecimiento en la eurozona son “equilibrados”.

“Mientras que las incertidumbres relacionadas con factores globales, incluyendo la amenaza de un mayor proteccionismo, se han hecho más prominentes, los riesgos que rodean a la perspectiva de crecimiento de la eurozona siguen en general equilibrados”, señaló Draghi en su comparecencia trimestral ante la comisión de Economía de la Eurocámara. El jefe del BCE añadió que la institución “seguirá vigilando de cerca los desarrollos” en este sentido.

Draghi recordó que las últimas previsiones macroeconómicas de la institución encargada de la política monetaria europea prevén un crecimiento en el área de la moneda única de 2.1% en el 2018, que se moderará hasta 1.9% en el 2019 y 1.7% en el 2020.

Esta fue la primera intervención de Draghi ante la Eurocámara después de que el Consejo de Gobierno del BCE decidiera el 14 de junio poner fin a sus compras de deuda a finales de este año y reducirlas a partir de octubre a 15,000 millones de euros mensuales. Sin embargo, establecieron que las tasas de interés seguirán en sus niveles actuales al menos hasta el verano del 2019.

En este sentido, Draghi indicó que el BCE prevé que la inflación alcance 1.7% en los próximos tres años y, por tanto, la tasa converja hacia el objetivo de la institución de lograr un nivel por debajo de 2% a medio plazo.

“Nuestra confianza en el rumbo de la inflación también está aumentando”, dijo Draghi, quien mencionó que el rango de incertidumbre en torno a estas proyecciones se estrechó y aumentó la inflación subyacente desde los niveles muy bajos que dominaron en el 2016.

Añadió que esta convergencia es “sostenible por sí misma”, es decir, capaz de resistir al final gradual de las compras de bonos.

El presidente del BCE insistió que la política monetaria de la entidad “ha sido muy efectiva” y señaló que, según sus estimaciones, estas medidas tendrán “un impacto acumulado de en torno a 1.9 puntos porcentuales” tanto en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real de la eurozona como en la inflación en el periodo entre el 2016 y el 2020.

Sin embargo, incidió en que “necesitamos ser pacientes, persistentes y prudentes” en esta política y defendió las decisiones adoptadas en junio.