Una eventual derrota del candidato republicano Donald Trump en las presidenciales de Estados Unidos no ahuyentará los demás problemas que aquejan al peso mexicano, porque todavía quedarán por resolver otros factores como el fenómeno del Brexit, la abultada deuda pública del país, la economía que no termina de despegar aún con las reformas estructurales caminando y por la desconfianza que ha comenzado a generarse entre los inversionistas por el futuro inmediato de México, y encima, está el desencanto de los mexicanos por la actuación del gobierno ante todos esos aprietos.

The Economist reconoce que los últimos deslices del peso mexicano ante el dólar obedecen al movimiento de la campaña presidencial estadounidense y que Donald Trump mete una mayor presión al peso, pero también es cierto que las autoridades económicas del país han tardado en responder.

De entre todo el ambiente de complicaciones para el peso, resalta que los inversionistas se están preguntando si hay algo malo en México que no están viendo .

NOTICIA: El peso, en su mínimo histórico; dólar rebasa los 20 pesos en bancos

Aún es pronto para conocer qué impactos positivos tendrá para el peso la decisión del banco Central mexicano de aumentar en 50 puntos base sus tasas de interés. Pero está claro que la moneda mexicana está atravesando por una serie de tormentas como pocas veces antes.

El vínculo entre el peso y las posibilidades de llegar a la presidencia del señor Trump parece bastante claro. El republicano ha hablado en voz alta de retirarse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el aumento de tarifas en las importaciones de México y de gravar las remesas. ¿Qué tan realista algo de esto es y qué efecto tendría sobre la economía mexicana? No está claro. Pero su política comercial agresiva da a los inversores mucho de qué preocuparse , advierte el semanario británico.

Lo que escribe The Economist en su página de Internet no está lejos de la realidad. En México, el gobernador del Banxico, Agustín Carstens, declaró en una entrevista radiofónica que si Trump gana la carrera por la Casa Blanca se le vendrá a México un vendaval de impactos financieros, huracán de bastante más intensidad, en particular si cumple lo que ha venido mencionando en su campaña , sentenció Agustín Carstens.

El jefe del Banco de México no descartó esta mañana elevar las tasas de interés hasta llegar al 5%, un nivel más elevado que la tasa de referencia fijada para el año 2009, cuando el mundo atravesaba por una severa crisis financiera global.

Ayer, jueves, el Banco Central mexicano elevó en 50 puntos base su tasa de referencia, de 4.25 a 4.75%, ante la posibilidad de una tormenta que ensombrezca al peso.

Y The Economist sigue… Recordó que buena parte de las divisas que capta el país para nutrir sus finanzas públicas provienen de la venta del crudo. Más del 18% de los ingresos públicos derivan de las ventas petroleras del país y un descenso de éstas en valor dinero pegan a la moneda mexicana.

Esa proporción se está reduciendo, pero los bajos precios del petróleo y la disminución de la producción golpean aún han el presupuesto del gobierno. Una contracción de la producción industrial en Estados Unidos y las debilidades de las economías latinoamericanas también están reduciendo la demanda externa .

NOTICIA: El dólar no cede y se vende por encima de la barrera de los 20 pesos

Esta semana la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidió apuntalar los precios del crudo con una reducción en la producción diaria de barriles. Esto, en principio, animó al gobierno mexicano, que vio esta acción como un factor que terminara por reanimar al peso. Queda a la expectativa si la reducción diaria de 33 millones de barriles de petróleo entre los miembros de la OPEP termina por beneficiar a la moneda azteca.

Los fantasmas de la depreciación no dejan en paz al peso. Apenas la semana anterior la moneda nacional vivió uno de los peores de su historia.

El peso fue víctima de una serie factores como su alta liquidez en los mercados, pero también por impactos como el fenómeno Donald Trump que mantiene un discurso incendiario contra los mexicanos en la campaña presidencial de Estados Unidos y también por las intenciones del banco central de aquel país por elevar las tasas de interés, que no deja de provocar miedos en México ante una posible repatriación de dólares hacia suelo estadounidense.

La semana pasada, el dólar en su categoría interbancaria tocó su precio más alto: 19.87 pesos por billete, esto el miércoles. Pero el lunes el tipo de cambio en las ventanillas de los bancos o al menudeo, se disparó hasta los 20.09 pesos y el día martes dio otro salto hasta los 20.17 pesos y en la siguiente jornada el dólar brincó hasta los 20.27 pesos, cuando entonces el peso mexicano anotó su mínimo histórico no registrado antes desde que la moneda empezó su nueva era, desde la etapa aquella del nuevo peso .

El dólar tocó el miércoles 21 de septiembre su cotización más elevada ante el peso mexicano, cuando se transó en 19.87 pesos al mayoreo. Pero el dólar al menudeo se ofertó hasta en los 20.27 pesos por billete.

El reto del peso es responder con astucia a los demás factores de presión que no lleven el nombre Donald Trump, recordó The Economist.

El tipo de cambio, en la actualidad 19.6 pesos por dólar, bien podría dar bandazos hacia los 22 pesos. Sin embargo, a pesar de que los mexicanos necesitan poca excusa, no puede precisarse que todos los males provengan de él. Una derrota de Donald Trump va a resolver sólo uno de los problemas del peso .

undefined

Con información de Radio Fórmula y de The Economist.

nlb