En el 2016, la depreciación del tipo de cambio podrá ayudar a las finanzas públicas a sobrellevar la constante caída en el precio del petróleo; el tipo de cambio alto impactará de forma positiva al erario público, aminorando la caída en los ingresos petroleros, anticipó Fernando Ramones.

El investigador del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) calculó que si durante el 2016 el tipo de cambio se mantiene o supera los 18 pesos por dólar, la recaudación de ingresos petroleros del gobierno sumado a las coberturas petroleras podrá representar 1.89% del Producto Interno Bruto (PIB).

Destacó que en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) del 2016 la recaudación esperada por ingresos petroleros es de 884,439.3 millones de pesos, cifra que representa 2.5% del PIB con un tipo de cambio de 15.9 pesos por dólar.

Aun cuando la recaudación esperada es baja, el tener un tipo de cambio alto puede tener un impacto positivo en las finanzas públicas del país, aminorando la caída de los ingresos petroleros y una protección con la que no se contaba , dijo.

Tradicionalmente, explicó, el precio del barril de petróleo, la producción petrolera y el tipo de cambio son los factores que afectan la evolución de los ingresos petroleros; se debe estar atento al ?desempeño de los mismos en el 2016.

Naturalmente los efectos en la reducción en el precio del barril con un incremento en el tipo de cambio tienen un impacto positivo en la recaudación del gobierno federal , dijo.

Analistas concuerdan en que las coberturas petroleras que contrató el gobierno para blindar las finanzas públicas en este año tendrán, al final del ejercicio fiscal, un beneficio adicional, tal y como sucedió en el 2015.

Esto porque, nuevamente, al momento de cobrar dichas coberturas (cuando el precio promedio del crudo esté por debajo de los 49 dólares por barril) y al convertir los dólares a pesos, se recuperará lo perdido.

En este año, las coberturas petroleras cubrirán 212 millones de barriles por los cuales se pagarán 1,090 millones de dólares, equivalentes a 17,503 millones de pesos con un precio de 49 dólares por barril.

Opinó que otro factor que jugará a favor del gobierno es la banda de precios de las gasolinas que aplicarán en el 2016, ya que al final, aunque estén topadas a un incremento de 3%, a nivel internacional el combustible es más barato y ello beneficia a nuestro país.

Con la suma de todos estos elementos la finanzas públicas no correrán ningún riesgo en el 2016; al contrario, será un año donde verdaderamente las finanzas públicas dejen de depender del petróleo y aprendan a sacar recursos por otras vías , aseguró Ramones.

ISR e IEPS rescatarán ?las pérdidas

Aunque no sorprenderá a propios y extraños, el desempeño de los ingresos petroleros mantendrá un ritmo descendente a lo largo del 2016. Ante dicho escenario, los ingresos tributarios serán los que compensarán los faltantes por el fenómeno de los petroprecios, consideró Ramones.

Pedro Higuera, presidente de la Comisión de Asuntos Tributarios en la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), explicó que los impuestos que tendrán un mejor desempeño en este año serán el Impuesto sobre la Renta (ISR), aunado a los recursos que provengan por los Impuestos Especiales sobre Producción y Servicios (IEPS), principalmente, a las gasolinas con una recaudación esperada de 348,945.2 millones de pesos, ésa es la apuesta de este año del gobierno.

Aunque el mayor incremento en la recaudación derivado de los efectos de la reforma hacendaria se dio en el 2015, el gravamen que tendrá mejor desempeño este año es el ISR, con una recaudación que 1.2 billones de pesos , añadió.