El gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León, se reunió con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, con quien dijo que dialogó acerca de la coyuntura y la perspectiva económica para el país.

El encuentro se llevó a cabo en la oficina de transición de López Obrador en la colonia Roma, y duró alrededor de una hora.

A su salida, el gobernador del banco central afirmó que se trató de un diálogo muy productivo, aunque evitó dar a conocer mayores detalles de lo abordado.

Indicó que el encuentro fue para establecer un canal de comunicación con el próximo titular del Ejecutivo federal. Dijo que la conversación se centró en diálogo sobre la coyuntura actual del país y de la perspectiva de crecimiento.

El gobernador del Banxico evitó los cuestionamientos sobre los efectos que tendrán en la economía las políticas de austeridad.

“Fue una plática sobre la coyuntura, y un acercamiento muy productivo; y estamos atentos a identificar toda la agenda de trabajo. Hemos hecho una revisión en la parte de crecimiento, de previsión (...) Intercambios sobre la coyuntura y sobre los retos; muy constructivo, e ir construyendo diálogo y una agenda de trabajo como corresponde al Banco de México para cumplir con su mandato de tener una inflación estable y una mejor estabilidad”, concretó.

Solidez de las bases macroeconómicas, el reto

Por la tarde, durante su participación en la celebración de 100 años de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Díaz de León indicó que uno de los mayores retos del futuro gobierno será mantener la solidez de las bases macroeconómicas que permitan una mayor productividad.

“Un elemento indispensable para el crecimiento económico del país es mantener un marco macroeconómico sólido y con posturas fiscales, monetarias y cambiarias sólidas, y también solidez en el sistema financiero”, expuso.

Detalló que otro reto que se tiene pendiente en el país y que es considerado como prioridad por los analistas encuestados por el banco central son las condiciones en materia de seguridad y certeza jurídica.

“Es imperativo avanzar hacia un fortalecimiento de ámbitos distintos al económico, sobre todo los relacionados con las condiciones de seguridad y de certeza jurídica”.

Refrió que, desde Banxico, su meta es que la inflación se ubique en 3%, pero habrá escenarios como el incremento en los precios de los hidrocarburos que podrían complicar dicha meta.

Dijo que se prevé que la inflación general se aproxime durante el resto del año y en el 2019 hacia el objetivo de 3%, acercándose más durante el primer semestre del 2020.

Mencionó que, ante la depreciación del tipo de cambio, la economía mexicana ha tenido un ajuste ordenado de los precios, pues cuando se tiene una depreciación de la moneda, las mercancías se encarecen con relación a los servicios.

“Siempre es un reto para la política monetaria que con la depreciación del tipo de cambio no se contamine la formación de precios de la economía, es decir, que no se deterioren y que no se desfasen de las metas de inflación”.

Con respecto a la balanza comercial, comentó que se tiene un déficit principalmente por el incremento de las importaciones de gasolina, las cuales son mayores a la explotación de hidrocarburos.