Los menores ingresos que obtuvo el gobierno federal por la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en agosto se debieron principalmente a que se realizaron devoluciones atrasadas a los contribuyentes por alrededor de 40,000 millones de pesos, aseguró Arturo Herrera, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“Encontramos devoluciones de IVA de años anteriores que se habían acumulado y que son de alrededor de 40,000 millones de pesos. Entonces, lo que hicimos fue regresar los impuestos que se les debía a los contribuyentes y pagar la mayor parte de las facturas que se nos habían quedado de años anteriores”, dijo luego de participar en el foro México Summit 2019, organizado por The Economist.

El reporte más reciente de finanzas y deuda pública de la SHCP indica que, al cierre de agosto, los ingresos que se obtienen por el IVA dejaron al erario recursos por 67,440.9 millones de pesos, una reducción anual de 11.6%, la tercera caída consecutiva en lo que va del 2019. En julio, la caída de la recaudación del IVA fue de 7.9% anual y en junio de 5.6 por ciento.

Herrera reconoció que la desaceleración económica que se vive en el país también impactó la recaudación del IVA. Sin embargo, aseguró que la recaudación va en línea con lo que se tenía planeado.

En su reporte de finanzas públicas, la SHCP indica que, en los primeros ocho meses del año, se esperaba obtener ingresos por recaudación de IVA de 675,559.2 millones de pesos, pero al final ingresaron 638,482.8 millones de pesos; es decir, una diferencia de 37,076.4 millones de pesos, cifra que se asemeja a las devoluciones a las que hizo referencia el secretario de Hacienda.

Para Herrera, ante un contexto de tensiones internacionales, México se encuentra bien posicionado a diferencia de otros países emergentes, un punto a favor del país es que está por consolidarse el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Una política contracíclica

El secretario de Hacienda comentó que uno de los mayores retos que tiene el país para enfrentar las fuertes desaceleraciones que se viven a nivel internacional y nacional es contar con una política contracíclica.

Señaló que desde la SHCP ya se está diseñando una política contracíclica, la cual va muy avanzada. “Tenemos la definición casi técnica que en la jerga económica se denomina una regla fiscal”.

Sin embargo, admitió que uno de los problemas que se tienen cuando un país en desarrollo como México quiere hacer una política de este tipo es que no hay mucha credibilidad por parte de las calificadoras, dado que se piensa que se busca abusar del déficit fiscal.

Por lo que, expuso, antes de hacer una propuesta formal, el equipo de Hacienda tiene el reto de explicar a los legisladores del Congreso y a las calificadoras las bondades de una política contracíclica, y que se perciba como un elemento de certidumbre para las finanzas públicas.

Agregó que, si bien en la primera mitad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador no se subirán ni se crearán impuestos, para el 2022 sí se debe cambiar la estructura tributaria del país. “La reforma que se busque hacer se enfocará en dos características, tendrá que recaudar más, pero también se tendrá que mejorar la equidad”.

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