La deuda pública italiana llegó en enero a un nuevo récord, a 1,935 billones de euros, en parte debido al alza de las tasas de interés que debió ofrecer para captar fondos, anunció el jueves el Banco de Italia.

La deuda aumentó en 37,900 millones de euros respecto a diciembre.

Italia, cuya deuda representaba 120.1% del PIB a fines de 2011, fue atacada al final del año pasado por los mercados, en momentos en que se temía que se viera arrastrada por la crisis de la deuda en la zona euro.

Ante esta situación, el jefe de gobierno Mario Monti adoptó en diciembre un nuevo plan de rigor que debe permitir llegar a un equilibrio presupuestario en 2013, y que hizo recuperar la confianza en el país entre los operadores.

Desde principios de año, Italia se beneficia de tasas de interés mucho más bajas para financiarse en el mercado. Para la deuda a largo plazo (10 años), se ha pasado por debajo del 5%, contra 7% a fines de 2011, un nivel considerado insostenible.

CON LA SOGA AL CUELLO

El 12 de marzo Italia cayó oficialmente en recesión, según revelaron cifras del Gobierno que suponen un revés para los intentos del primer ministro Mario Monti de reactivar una economía seriamente afectada por una batería de duras medidas de austeridad.

La economía italiana se contrajo un 0.7% en el último trimestre del 2011 respecto a los tres meses anteriores, según los datos finales de la oficina de estadísticas.

El endeudado país ha enfrentado severos recortes para alcanzar metas en su déficit. El gobierno busca evitar un contagio por la crisis de deuda en Europa con un plan de austeridad aplicado a finales del 2011.

RDS